En Camino a Damasco
Adaptación del temario de "Caminos de Vida cristiana" para una primera convivencia MAS CORTA de un día y medio
Sábado 18 llegada
18,20 1. Charla de ambientación: ¿De dónde venimos?
19,15 2. Presentaciones
20,15 3. Esta noche
Sábado noche: ambientación y presentaciones
1.Charla de ambientación: ¿De dónde venimos?
OBJETIVO: hacer sentir "ganas" de hacer el encuentro, planteando las necesidades de salvación que todos tenemos.
SUFRIR A MANOS LLENAS (Larrañaga, "El arte de ser feliz"
La ciencia y la tecnología han logrado, primero, mitigar y, después, neutralizar por completo el dolor corporal. Pero éste es un ingrediente insignificante en el vasto océano del sufrimiento humano, ya que este sufrimiento presenta mil rostros, ofrece millares de matices, emana de infinitos manantiales, de tal manera que cualquier sujeto desprevenido puede sentirse tentado a sentenciar: nacimos para sufrir.
Basta asomarse a la puerta de cualquier vecino, y no encontraremos casa donde el sufrimiento no haya instalado su sede real.
Es una corriente caudalosa que arrastra dramas, llantos y frustraciones; y no hay forma de acallar el clamor. Si fuéramos capaces tan solo de entreabrir las puertas de cada intimidad, no hallaríamos un solo corazón en el que no habite la tristeza, el temor o la desolación. Sufre el pobre porque es pobre, sufre el rico por ser rico, sufre el joven porque es joven, y sufre el anciano por ser anciano. ¡Sufrir!, he ahí el manjar que nunca falta en el convite de la vida.
Las innumerables enfermedades, las mil y una incomprensiones, los conflictos íntimos, las depresiones y obsesiones, rencores y envidias, melancolías y tristezas, las limitaciones e impotencias propias y ajenas, penas y suplicios... ¡Señor, Señor! ¿Qué hacer con este bosque infinito de hojas muertas?
Hemos venido buscando respuestas... de boca de un Maestro, Jesús.
Las fuentes interiores
La gran masa del sufrimiento humano es un producto objetivo, porque emana de la mente. Y, a su vez, la mente es como un mar profundo lleno de precipicios, como una marea alta bajo la luna llena.
La mayoría de nuestros temores, sobresaltos y ansiedades provienen de los fondos oscuros de nuestra alma. La mente es capaz de dar a luz fantasmas alucinantes que luego torturan el corazón humano.
El hombre se siente de pronto atenazado por el terror pero no se da cuenta de que tan sólo se trata de una subjetiva manía persecutoria, fruto de la mente. Por lo tanto, debe percatarse de que sus ansiedades son sombras inexistentes y sus miedos puras quimeras, hijas de la mente; de que está dramatizando episodios insignificantes y de que se está atormentando por pesadillas sin fundamento.
Todo lo que nosotros resistimos mentalmente, lo transformamos en enemigo. En la medida en que yo resista esta figura, color, estatura, memoria deficiente, inteligencia mediocre... me transformo en enemigo de mí mismo y comienzo a avergonzarme, acomplejarme, entristecerme; avergonzarse equivale a castigarse a sí mismo; y todo esto sucede, porque mi mente rechaza y hostiliza algo. En el momento en que resistimos mentalmente cualquier hecho o cosa, nos metemos en una angostura en la que el alma experimenta una sensación de ahogo, aprieto o asfixia. En la angustia, ¡cuánta rebelión interior!, ¡cuánto sufrimiento!
***
Supongamos que esos individuos que te hostilizaban con sangre en el ojo, urdieron hace tres meses y cometieron una barbaridad contra ti. Si tú, ahora, empiezas a recordar y revivir mentalmente el episodio y te enciendes en ira y cólera, es porque tu mente está recreando, haciendo presente y actual aquello que, en realidad, estaba anclado en el tiempo pasado; y estás sufriendo ahora como si el hecho hubiese sucedido esta mañana. Y todo por obra de una loca cabeza.
Igualmente, el fracaso es una cosecha mental, es decir, un concepto subjetivo y relativo. Tú tenías, ante los ojos, imaginemos, un proyecto dorado, y soñabas que el éste alcanzaría una altura, supongamos, de ochenta puntos. Sin embargo, acabada la batalla, tan sólo has llegado a una altura de cuarenta puntos, o sea, un resultado inferior a tus previsiones.
Frustrado en tu intimidad, tu mente rehúsa aquel resultado, avergonzándote, entristeciéndote. Entonces, aquel resultado, inferior a tus previsiones, se transforma en fracaso. No obstante, no es que el resultado negativo te oprima a ti; eres tú quien lo rechazas, resistes y oprimes; y, en la medida en que lo oprimes, lo conviertes en fracaso. El fracaso (y los fracasos) te va hundiendo en una noche oscura de complejos de inferioridad e inseguridad: amargado, resentido. Todo es producto de tu mente.
Sí. La mente humana es un abismo insondable de donde proviene el torrente tumultuoso de un sufrimiento multiforme: resentimientos del corazón, resistencias de la mente, rebeldías de la vida, guerras interiores, conflictos
íntimos, memorias dolorosas, recuerdos amargos, aspectos negativos de personalidad no asumidos, heridas del alma no cicatrizadas, clamores interiores, angustias... No son saetas que nos disparan desde afuera. Nos atacan muy desde
adentro.
***
La muerte es el invierno más fatídico de la mente humana. Desde que existe vida en este mundo, prevalece una ley que jamás ha fallado: lo que comienza, acaba. Un antílope, una anaconda, una golondrina no mueren, se acaban; y sin ningún drama. Cuando a un tigre le llega la hora de morir, se deja conducir por la muerte como un manso corderito: no resiste, no agoniza, no muere. Por muy feroz que sea el tigre, se acaba como una golondrina, se apaga como una vela. Y, así, todos los seres del reino animal.
El único ser viviente que se resiste al hecho de tener que acabar es el hombre.
Inventa una palabra tétrica ("muerte"), la reviste de colores rojos y negros, y la mitad de la vida la pasa temblando aterrorizado del hecho de tener que acabar.
Cuanto más se resiste la mente a la muerte, tanto más temible y poderosa es ella. Y tanto, tanto la resiste que la convierte en la soberana del mundo, en la enemiga absoluta. Y todo por obra de la mente humana.
***
En algunas oportunidades, la mente humana engendra un sinnúmero de megalomanías, afanes narcisistas, sueños protagónicos, desmedidas codicias y ambiciones, ansias de querer ser más que los demás. Total, una pila de sueños imposibles que terminarán por inundar el corazón de envidias, rivalidades y antagonismos.
En otros casos, el ser humano, por su actividad mental, revive fragmentos de una historia pasada y doliente que, al hacerla presente, origina sentimientos de autocompasión o de culpabilidad, saturando su interior de ascuas abrasadoras. No tiene un día de paz.
Probablemente, el engendro más temible de la mente humana es la obsesión, mar sin fondo de ansiedad.
La obsesión y la angustia están de tal manera emparentadas, como un círculo de causa y efecto, que, casi nunca, sabemos quién es la madre y quién es la hija. Es como si un cuerpo extraño, ajeno a mi constitución, se hubiera instalado en mi conciencia. Pero lo terrible de la obsesión es que no hay manera de expulsar al intruso. Por eso, la conciencia experimenta la sensación desabrida de no poder ser señora de sí misma; se siente interiormente vigilada y dominada por un alguien extraño, con lo cual la libertad queda gravemente herida, y el efecto instantáneo es la angustia.
La vida moderna, llena de agitación, conduce, tarde o temprano, a las personas, a la fatiga mental. Esta fatiga se traduce en debilidad mental, la cual, a su vez, deriva en una incapacidad de controlar la actividad mental, en cuyo caso, los recuerdos y presentimientos, por lo general, desagradables, se instalan en la conciencia sin motivo ni razón, y se apoderan fácil y completamente de toda la zona mental. He ahí el fenómeno de la obsesión.
Como la obsesión es más fuerte que la mente, ésta acaba siendo derrotada por aquélla. Así, la conciencia, viéndose dominada e incapaz de expulsar al intruso, rápidamente se torna en una presa fácil de la angustia, la cual, a su vez, produce mayor fatiga y debilidad; y cuanto mayor es la debilidad mental, más fuerte es la obsesión y más intensa la angustia. Éste es el círculo vicioso que mantiene a tantas personas en un estado de agonía mental.
Pero no conseguimos nada con lamentos y radiografías crueles. Necesitamos recetas concretas y caminos a recorrer para vivir, y vivir felices, es nuestra vocación más honda... ¿Podrá un "Maestro" que vivió hace dos mil años, enseñarnos a vivir HOY? ¡El mundo ha cambiado un montón!
Desde afuera
No siempre, sin embargo, la fuente de las tribulaciones está dentro de nosotros.
Muchas veces, los dardos nos llegan disparados desde afuera.
He aquí el terrible misterio del hombre: la necesidad de ser él mismo y la necesidad de ser con los otros. Y esta necesidad de vivir con los demás es, para muchísima gente, manantial inagotable de suplicio y dolor.
La relación con los demás es una madeja complejísima, tejida de evocaciones, transferencias, historias personales, complejos de inferioridad, inhibiciones, emulaciones, impulsos protagónicos, resentimientos.., infinitas causalidades y complejidades por las cuales somos asaetados de mil formas y maneras, día y noche.
Tú actúas delante de quince personas, y las quince personas tienen quince reacciones diferentes frente a tu actuación. Para algunos asistentes, tu actuación fue magnífica; para otros, una mediocridad; para otros, una miseria. ¿Cómo puede ser una misma cosa de quince maneras?
El problema no está en ti; está en ellos, pero ni ellos son conscientes de su problema. A veces, es un simple "me cae mal". Otras veces, tu presencia les recuerda, sin darse cuenta, a otro tipo antipático y, por asociación, te
transfieren a ti aquella antipatía que sienten contra aquél. Puede suceder también que ellos tengan sus cuadros de valores y, según la mentalidad que perciban en ti, pueden sentirse amenazados en sus intereses y reaccionen contra ti: "mecanismos de defensa". Son factores temperamentales e historias personales que, a modo de mecanismos, condicionan su actitud emocional respecto de ti. Frecuentemente, los "enfermos" son los otros.
En el trabajo, en la oficina, en los grupos humanos, en las comunidades, en las luchas políticas y sindicales, en el mundo de los artistas, científicos y profesionales, la envidia es la hierba más amarga y frondosa en las relaciones humanas. Probablemente, la envidia es la causa principal por la que más sufre la gente.
Lo que pasa es que ella se disfraza como la víbora bajo la fronda de las razones y explicaciones. Pero no son razones sino pretextos; racionalización. Nunca ataca de frente porque, en la sociedad, decir de un sujeto que es un tipo envidioso equivale a decir que es un personaje abyecto y despreciable. Por eso, la envidia se ampara bajo las "razones" y se encubre tras las explicaciones. Aunque la gente sufre mucho por la envidia, nadie advierte su presencia, porque ella casi siempre consigue disfrazarse.
Para otras personas el lugar de trabajo es un sitio de tortura. Tienen un jefe inseguro y, por eso mismo, arbitrario. O, tal vez, sus compañeros son resentidos y acomplejados cuya única satisfacción es herir y molestar; o son ambiciosos y pretenden escalar puestos a costa de tus posiciones.
¡Cuántas veces el vecindario es un infierno de chismes! Llevan y traen cuentos, inventan, exageran; con la mayor tranquilidad sueltan medias verdades y calumnias enteras. Vigilan, fiscalizan, no hay libertad, no se puede respirar en ese vecindario.
Asimismo, sin salir a la calle, el infierno puede reinar dentro del hogar. El matrimonio, para mucha gente, constituye un mar dilatado de frustración. Las alternativas de la vida conyugal encierran una complejidad casi infinita de incomunicación, desilusión, incomprensión, dificultades económicas, enfermedades... Se han divorciado; pero, detrás de este simple hecho, ¡qué carga de peleas y disgustos! ¡ Cuántos dramas!
Un hijo ha fracasado en los estudios. El otro está complicado con la droga. Este otro se casó y, a los tres años, se separó. Tanto esperamos de este hijo predilecto; pasaron los años, y la ilusión se trocó en desilusión: ha fracasado en tantos proyectos...
***
¡Basta de radiografías descarnadas!
Hemos sido colocados en el jardín de la vida para saborear la existencia como un privilegio único. Sin embargo, el sufrimiento, con sus mil formas y maneras, nos hace abortar, una y otra vez, el dorado ensueño de la dicha.
Si nos vemos un poco reflejados en esta radiografía, es señal que todavía necesitamos del Maestro que nos enseñe a vivir... Hagamos desde ahora el intento de abrir el corazón para "escucharlo" a El. Algunos dicen que murió hace tiempo... a otros nos igue cambiando la vida... ¡señal que está vivo!
2. Presentaciones
a) Equipo: quien soy, qué situaciones me llevaron alguna vez a buscar la "enseñanza" del Maestro... qué recibí, cómo iluminó (ilumina) mi vida...
b) Caminantes: quien soy, porqué vine, qué espero encontrar...
3. Esta noche
Leamos, pensemos...
Al comienzo de su predicación, Jesús dijo:
"Vengan a mí los que se sienten afligidos y agobiados, porque yo los aliviaré.
Pues mi yugo es liviano, y mi carga llevadera"
(Mateo 11,28-30)
¿Cómo es nuestra vida? Feliz.... con tensiones...
¿Tenemos problemas?...¿Dónde encontrar la "salvación"?
¿Qué "recetas para ser feliz" se nos ofrecen a diario...
Para conocer mejor la Biblia
Quiere decir" Los libros".
Es como una biblioteca que tiene 73 libros de antes. Todos ellos caben en un libro de ahora.
La Biblia se divide en dos partes. Cada una se llama Testamento o Alianza. Porque la Biblia es el testimonio escrito de la alianza entre Dios y los hombres, en el Pueblo de Israel.
Y es el testimonio escrito de la Nueva Alianza en la comunidad de la Iglesia, alianza sellada por la muerte y resurrección de Jesús. Para nosotros los cristianos, El es el centro de la Biblia.
Algunos se imaginan que la Biblia bajó como hecha desde el cielo, o que un ángel la trajo en un estuche de oro. Nada de eso.
Para entregamos la Biblia,
Dios trabajó con sus socios de siempre: los hombres. Y éstos emplearon muchos años para escribir.
Es probable que el primer trozo fuera escrito por el año novecientos cincuenta antes de Cristo. Cerca del año 100 después de Cristo se terminó la última parte.
En total, cerca de mil años.
Generalmente, la Biblia fue escrita por autores desconocidos. Ellos no estuvieron presentes en todos los acontecimientos que narran. Escribieron lo que estabaen su memoria y también lo que escuchaban de la tradición (relatos populares, reuniones de familia, conversaciones, etc.).
Mucho tiempo. Muchos autores. Y también muchos lugares.
Algunos trozos nacieron en Jerusalén, capital de Palestina. Otros, en Samaría, que también está en Palestina. Otros, probablemente. fueron escritos en Babilonia (donde el pueblo judío estuvo esclavizado) o en Persia, o en Siria. Y también en Italia y Alejandría, en el norte de Africa.
Los géneros literarios
Cuando uno habla o escribe, quiere dejar un mensaje. Para dejar ese mensaje, puede usar moldes distintos.
Un ejemplo de antes: Juan esta enamorado de María. Quiere declararse. Puede usar distintos "moldes': escribir una carta, hacer un poema, cantarle una serenata...
Cada uno de esos "moldes" es un "género" distinto. Si están escritos, son GENEROS LITERARIOS. "Litera" quiere decir "escritura" (de "litera" viere "letra").
Dentro de un género puede haber otros géneros. Ejemplo: la carta pertenece al género "epistolar" (epístola quiere decir carta). Pero existen otros generitos: una cosa es una carta de amor y otra cosa es una carta comercial. La novela es un género. Pero dentro de la novela hay otros géneros: la novela de amor, la novela social, la novela policial, etc..
Conservando la distancia,
con la Biblia pasa lo mismo. Tiene diversos géneros, tiene diversos autores (todos inspirados por Dios), y tiene muchos mensajes. Pero toda la Biblia es, también, un solo mensaje: Dios está con nosotros para salvarnos y unirnos.
...Y las "enseñanzas" del Maestro Jesús para la Vida?
Jesús no escribió ningún libro. Reunió una comunidad de discípulos.
Los apóstoles (que casi todos conocieron personalmente a Jesús), escribían a las "Iglesias" (=los llamados)
por ellos fundadas; algunas de esas cartas se conservaron como testimonio de la Fe de las primeras comunidades.
Con el paso de los años, los primeros cristianos sintieron la necesidad de consignar por escrito las MEMORIAS del mensaje y los hechos de Jesús.
Así se escribieron los CUATRO EVANGELIOS (que quiere decir "buenas nuevas, fantásticos anuncios"): según MATEO (Mt.), MARCOS (Mc.), LUCAS (Lc.) y JUAN (Jn.).
Lucas escribió la historia de las primeras misiones en el Libro de los HECHOS DE LOS APÓSTOLES. Y Juan, en plena persecución, para consuelo y esperanza de los cristianos perseguidos, el Libro de la Revelación o APOCALIPSIS.
Así se formó el NUEVO TESTAMENTO de la Biblia En sus páginas podemos encontrar las enseñanzas para la Vida del Maestro Jesús. Durante mucho tiempo, tal vez, perdimos la memoria de nuestro ser cristianos;
el libro de la Palabra estuvo cerrado para nosotros. Es hora de recuperar el tiempo perdido. Hagamos el intento.
Aprender a vivir...con la Palabra de Dios No te hagas sufrir
(del libro "No dejes de vivir aunque tengas que sufrir" de René Trossero, ed.Bonum)
«No se inquieten por la vida, pensando qué van a comer,
ni por el cuerpo, pensando con qué se van a vestir». Lc. 12.22
«Deja que los muertos entierren a sus muertos». Lc. 9.60
¡Extraño título! ¿Verdad? Porque tú te lamentas por tus sufrimientos y yo te digo
que no te hagas sufrir.
Nos detenemos un momento para reflexionar y tal vez comprendas que vale la pena esta advertencia.
Si te tomas el trabajo de escribir en dos páginas el listado de sufrimientos inevitables y sufrimientos evitables, apuesto a que son muchos más los que podías evitar que los que debiste soportar inevitablemente.
Dejemos los padecimientos que te alcanzaron sin que tú te los buscaras,
y veamos cuáles son los que te provocas y te buscas.
Comencé con dos frases del Evangelio, una hace referencia a tu futuro, la otra a tu pasado.
Dos posibles fuentes de sufrimientos evitables: tus recuerdos del pasado y tus fantasías sobre el futuro.
Tus resentimientos y tus pre-sentimientos. Recuerdas y anticipas para hacerte sufrir.
Recuerdas el día que un amigo te ofendió o cuando murió un familiar amado.
Ahora nadie te ofende y nadie muere. Pero tú traes a tu memoria la película del pasado y reavivas, revives, vuelves a vivir los sentimientos de entonces.
Ahora estás feliz, nada te entristece ni te duele, pero tú te pasas una película sobre tu futuro
y te ves imaginariamente fracasando en un proyecto, asistiendo a la muerte de un amigo,
luchando contra una enfermedad que te amenaza.
Y ya estás sufriendo anticipadamente, a cuenta de algo que tal vez nunca sucederá.
Tú mismo te procuras y te provocas una cantidad enorme de sufrimientos. Pero hay más.
También con lo que sucede en tu presente, depende de tu respuesta ante la realidad el que sufras más o menos.
Si alguien te arroja una piedra y te golpea en la frente,
tú podrás decir que sientes dolor y llevas un moretón, que te lo causaron desde afuera.
No sucede así con los sufrimientos de tu espíritu, con tus sentimientos.
Ante éstos el resultado depende de ti, de tu respuesta.
Tú y tu amigo se enteran ambos de que un tercer amigo común los ha defraudado,
engañándolos y calumniándolos. Tu amigo siente la molestia, pero reacciona con calma
y sin hacerse mayores problemas. Tú, en cambio, te ofendes, te enfureces, te entristeces
y te deprimes. ¿Comprendes?
No es la ofensa del amigo lo que «te pone mal» o «te hace sufrir»; eres tú quien usa la ofensa del amigo
para «ponerte mal» y «hacerte sufrir».
¿Conoces algunas de las frases de la sabiduría popular, que confirman esta realidad?
Te recuerdo dos.
«No te hagas problemas!» ¿Cuántas veces te la dijeron o la repetiste para otros?
Con ella estamos aceptando que no es lo que sucede afuera la causa de nuestro sufrimiento,
sino lo que sucede en nuestro interior, nuestro modo de reaccionar.
«No te hagas mala sangre!» Más clara todavía, porque nos hace tomar conciencia
de que al hacernos sentir mal, sufrir, nos estamos dañando la salud «envenenando la sangre».
¿Te das cuenta? Aprender a sufrir para aprender Vivir, y, de paso, si te quedaban dudas,
vas comprendiendo que, cuando te hablo de aprender a sufrir,
no te estoy proponiendo que te hagas un coleccionista de dolores y pesares, sino todo lo contrario.
Cuando te propongo lo que vas leyendo, si me comprendes, te estoy diciendo
que aprendas a sufrir... ¡para sufrir menos!
Limpia tu pasado, si quieres secar una fuente de innumerables sufrimientos.
Libérate de tus culpas, tus rencores, perdonándote a ti mismo y perdonando a los demás.
El perdón corta cadenas que te atan al pasado haciéndote sufrir.
Libérate de tus resentimientos, agradeciendo todo lo vivido.
La gratitud es un remedio, que cura muchos males y cicatriza muchas heridas.
Haz una prueba: juega con estas palabras. Repítelas lentamente:
«Agradezco todo, perdono todo, a mí y a los otros. ¡Gracias por todo!»
Repite la prueba muchas veces, y presta atención a lo que sientes, a lo que pasa en tu corazón.
No anticipes tu futuro con fantasías catastróficas; porque si en tu mente vives proyectando películas de terror ¡vivirás atormentado! En la medida en que te sientas menos víctima y más responsable de tus sufrimientos, estarás en mejores condiciones para sufrir menos y gozar más.
Cambia tu modo de hablar, para ayudarte a cambiar tu modo de pensar y de sentir.
No digas: - «Fulano me puso furioso con lo que me dijo.» No. No lo digas porque es mentira. Di la verdad:
-«Fulano me dijo y yo usé lo que me dijo para ponerme furioso.»
No digas: - «Mengano me hizo sentir muy mal.» Confiesa lo que es cierto:
-«Mengano hizo o dijo tal cosa, y yo lo aproveché para sentirme mal.»
¿No sería terrible, que estuviera en manos de los otros el poder de hacerte sentir bien o mal, triste o contento?
No te rebeles desesperanzado; acepta esperanzado el sufrimiento.
Como la uva que es pisada en el lagar, no te sientas destruido; déjate fermentar y madurar,
hasta que te hagas vino generoso, fuente de alegría.
No te rebeles desesperanzado; acepta esperanzado el sufrimiento. Como el trigo triturado en el molino, no te sientas reducido a polvo, para nada; déjate hacer harina,
y déjate amasar pacientemente, hasta que seas pan sobre la mesa.
Domingo: encuentro con Jesús
4. Encuentro con la Palabra
En la capilla, se prepara una mesa con un mantel
En la Capilla, sentados en círculo, se explican los signos y el lugar, para darle a la celebración un clima de oración y contemplación.
Animador: Dios nos habla en la vida, a través de las personas que encontramos y de las cosas que vivimos. Pero también nos habla en la Biblia. En la Biblia está las historia y las enseñanzas de Jesús, también llamado Cristo. Por eso la llamamos la "Palabra de Dios". Los invito a recibirla, acompañada con velas y flores. A cada invocación vamos a responder: Habla, Señor, que tu pueblo escucha.
Entra un servidor con la vela, otro con flores, finalmente con la Biblia. Paran en cada invocación, y en la tercera llegan al altarcito y acomodan los elementos.
- Esta es la Palabra de Dios que Ilumina nuestras vidas...
- Esta es la Palabra de Dios que llama a la puerta de nuestros corazones...
- Esta es la Palabra de Dios que nos muestra el verdadero rostro de nuestro Dios, que es Padre y Madre de todos...
A continuación, vamos a aclamar a la Palabra de Dios y a preparar nuestro corazón para escucharla, silenciando nuestro interior ayudados por esta canción...
Lector: Lectura del santo Evangelio como lo narraba la comunidad de Lucas en el siglo primero de la era cristiana (Lucas 4,16-21). ¡Es Palabra del Señor! Todos: ¡Gloria a ti, Señor Jesús!
Animador: Vamos a acercarnos más al texto. Para poder entenderlo mejor, les voy a hacer algunas preguntas sobre lo que hemos leído:
a) ¿Dónde está Jesús? b) ¿Qué texto de la Biblia buscó para leer?
c) ¿Qué había anunciado el profeta Isaías 800 años antes de Jesús?
d) ¿Por qué Jesús dice que en ese momento se está cumpliendo esa palabra del profeta?
e) Cuales son las acciones que van a demostrar que ha llegado el Reino de Dios?
• Jesús está en Nazaret, en la sinagoga (capilla) de su pueblo.
• Se levantó para hacer la lectura de la Biblia y eligió un texto del profeta Isaías, que muchos años antes había anunciado cómo serían las obras del enviado de Dios.
• Sus obras son obras en favor de la vida, de la gente: que los enfermos tengan salud, que los pobres reciban la Buena Noticia de Dios, que todos los hombres vivan con dignidad.
En plenario Conocemos más el tiempo de Jesús
El animador explica la situación del pueblo en tiempos de Jesús. En tiempos de Jesús los pobres eran muy marginados. Los campesinos se iban quedando sin tierras pues las vendían por necesidad a los grandes terratenientes. Los pequeños artesanos y los pescadores tenían que pagar grandes impuestos, que los iban sumiendo cada vez más en la miseria. Los enfermos, las mujeres y los niños eran despreciados y dejados de lado hasta el punto de no ser contados en los censos.
¿De parte de quién se pone Jesús cuando anuncia su misión?
Jesús se colocó del lado de los más pobres y marginados y les anunció que el Reino de Dios les pertenecía. En efecto, Jesús sentía y sufría con su gente. Después de treinta años de vida escondida en Nazaret, Jesús se presentó en medio de los hombres y comenzó a proclamar su mensaje. Él había vivido largos años entre los campesinos y artesanos de Galilea, explotados por grandes impuestos.
Mientras tanto, veía cómo los fariseos organizaban al pueblo en torno a las sinagogas, enseñándoles la tradición de los antepasados, infundiéndoles fuerzas para soportar, preparándolos para la próxima venida del Mesías.
Pero también veía cómo estos fariseos, en vez de enseñar la Ley de Dios y mostrar su rostro de Padre, lo escondían detrás de una lista interminable de reglamentos, cientos de leyes y obligaciones, imposibles de cumplir para la mayoría de la gente sencilla.
En medio de esta situación conflictiva, Jesús anuncia a todos que ese tiempo de espera se terminó; ya no hay que esperar más; el Reino de Dios se ha hecho presente entre los hombres. Para recibirlo sólo hay que cambiar de vida y renovar el corazón, creyendo incondicionalmente en esa Buena Noticia.
El Reino que anuncia Jesús no es para el cielo, para la otra vida, para después de la muerte. El Reino de Dios ya ha comenzado con Jesús y se realiza cuando las personas viven con dignidad, en verdad, en solidaridad.
Allí donde la gente no tiene lo suficiente para vivir dignamente, está faltando el Reino de Dios.
Jesús ha venido para que todo cambie, no para que todo siga igual. Los escribas y fariseos interpretaban la Ley, pero Jesús cuestiona dicha interpretación, ayudándonos a recuperar el verdadero sentido de la misma. Por eso se atreve a decir: "Yo he venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia" (Jn 10,10).
Si Jesús tuvo la misión de inaugurar el Reino, nuestra tarea es hacerlo presente en el tiempo que nos ha tocado vivir. Reflexionemos un momento en silencio tratando de responder a esta pregunta:
¿Qué cosas tendrían que cambiar en nuestra vida para vivir mejor? ¿Qué estoy dispuesto a cambiar en mí mismo, para que el Reino de Dios llegue a mi vida?
(Lo escribimos en un papel)
Animador: Ahora vamos a compartir los compromisos que hemos asumido. A medida que los vamos diciendo, los colocamos alrededor de la Biblia. Así nuestra vidas se harán también Palabra de Dios, y la Palabra de Dios seguirá viva en nuestras vidas.
Canción: Señor Jesús, quemanos con tu fuego
¿Nos parece imposible hacer un mundo mejor...? Vamos a concluir nuestro encuentro de hoy y sellar nuestro compromiso con el reino de Dios, es decir, con nuestros hermanos, con una oración. El propio Jesús nos enseñó a rezar así. Escuchemos: Mt. 6, 9-13
Relectura y preguntas: ¿Qué rezamos cuando decimos "Padre..."?Los participantes van respondiendo, los animadores apoyan...
PADRE NUESTRO, porque todos somos sus hijos y "todo hombre es mi hermano".
QUE ESTAS EN EL CIELO porque su amor sostiene el universo entero; porque si se abrir los ojos del corazón, todo lo creado me hablará de su Bondad y Belleza.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE porque solo conociendo a Dios el hombre puede conocerse a si mismo; solo sabiendo el "nombre" de Dios (amor) el hombre puede descubrir su vocación y su tarea: ser su IMAGEN aprendiendo a vivir el amor en comunidad.
VENGA A NOSOTROS TU REINO porque solo con la presencia eficaz de la Gracia de Dios en nuestras vidas podemos vencer la fuerza del pecado y construir un mundo mejor
HÁGASE TU VOLUNTAD aunque cueste, aunque a veces no la comprenda, aunque me obligue a renunciar a cosas que quiero. Porque Dios me ama más que nadie, y sólo me va a pedir lo que es mejor para mi y para mis hermanos.
EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO; entre nosotros, los hombres; en el universo entero.
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA. Danos todo lo necesario para vivir como hombres: pan, casa, trabajo, amistad, afecto, entusiasmo, coraje; y todo lo necesario para vivir como hijos de Dios: tu gracia, tu "pan" en la eucaristía, la fé, el AMOR.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIEN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN porque todos somos pecadores y necesitamos ser comprendidos y perdonados, y para Dios, todos somos sus hijos; todos debemos aprender a perdonarnos mutuamente y a ayudarnos a ser mejores.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACION. Porque somos libres. Y podemos elegir el camino de la muerte. Podemos adorar los falsos dioses del egoísmo y el no-amor. Pero con Cristo a nuestro lado somos fuertes: CRISTO Y YO MAYORIA APLASTANTE!.
Y LÍBRANOS DEL MAL. Porque el mal es el no-amor, la tiniebla, la soledad, la muerte. Y nosotros queremos vivir, vivir de verdad, vivir para siempre, ser HOMBRES EN PIE!
5 minutos de oración en silencio, de corazón a corazón, con el Padre. + Habiéndolo pensado y compartido rezamos juntos el Padre Nuestro, agradeciendo el primer día en el Camino de Jesús.
Otra manera
Animador: Dios nos habla en la vida, a través de las personas que encontramos y de las cosas que vivimos. Pero también nos habla en la Biblia. Por eso la llamamos la "Palabra de Dios". Los invito a recibirla, acompañada con velas y flores. A cada invocación vamos a responder:
Habla, Señor, que tu pueblo escucha.
- Esta es la Palabra de Dios que Ilumina nuestras vidas...
- Esta es la Palabra de Dios que llama a la puerta de nuestros corazones...
- Esta es la Palabra de Dios que nos muestra el verdadero rostro de nuestro Dios, que es Padre y Madre de todos...
A continuación, vamos a aclamar a la Palabra de Dios y a preparar nuestro corazón para escucharla con el canto...
Lector: Lectura del santo Evangelio como lo narraba la comunidad de Lucas (Lucas 4,16-21: Jesús proclama un Año de Gracia). ¡Es Palabra del Señor!
Todos: ¡Gloria a ti, Señor!
1. Jesús: un hombre como nosotros.
Jesús nació en Belén, región de Judá, y creció
en Nazaret, en Galilea.
En aquella época
y en su país el trabajo manual era algo honroso y aún sagrado. José, el padre terreno de Jesús, era artesano, el carpintero del pueblo, y es muy natural
que haya tomado a Jesús como aprendiz
desde su adolescencia, para enseñarle el oficio.
Como todas las mujeres de Nazaret, María,
su madre, se ocupaba de los quehaceres de la casa
y posiblemente iba a trabajar al campo.
En Nazaret como en otras aldeas
había una sinagoga; era la casa de oración.
Allí se celebraban las fiestas, se enseñaba a leer y a escribir a los niños y se daba la instrucción religiosa.
Jesús creció amando a su madre y a José como su padre en la tierra.
Conocía el trabajo de los campesinos y de los pastores; también se familiarizó con los pescadores. admiraba la naturaleza y estaba al tanto de diversos detalles de la vida.
2. El mundo en tiempos de Jesús
El imperio romano
Roma fue fundada hacia el año 750 antes de Jesucristo. En tiempos
de Jesús extendía su dominación sobre todo el contorno del mar Mediterráneo, desde los países que llamamos actualmente España, Francia, Argelia, hasta Egipto, Siria y e1 sur de Rusia.
Las "legiones" romanas,
habían impuesto en todas partes
su fuerza y su disciplina. Todo intento de revuelta era severamente reprimido. Pero cuando una nación se sometía,
los romanos dejaban el cuidado
del gobierno de ese país a las autoridades locales, si bien bajo control.
La religión tenía un buen lugar en la vida de los romanos. Rendían culto a un montón de dioses
y diosas que habitaban en un cielo inaccesible llamado Olimpo.
La misma ciudad de Roma y el César, es decir, el emperador que dirigía este inmenso imperio, terminaron por ser también divinizados. El culto
de la diosa Roma y de su emperador, llegó a ser el más importante.
Sin embargo, la corrupción
se instalaba en todos los niveles
de la administración.
La gran plaga de la sociedad era la esclavitud.
Una minoría de ciudadanos
romanos sometía a sus caprichos,
con derecho de vida y muerte,
a una multitud de esclavos.
La violencia y la crueldad
se exhibían en los juegos del "circo"
y la inmoralidad contaminaba
todos los ambientes.
El pueblo judío
Los judíos eran, entre todos
los pueblos del Imperio Romano,
el más original y el más difícil
de dominar. Su patria era el país
que nosotros llamamos actualmente Palestina.
La capital era Jerusalén,
en Judea. Allí estaba el Templo
donde todos acudían en peregrinación cada año. La gran originalidad
de los judíos era su religión.
Adoraban a un único Dios,
invisible, creador del universo
y de la humanidad, tan grandioso
y poderoso que ninguno podía
comprenderlo, representarlo,
o pronunciar su nombre.
Tenían un gran desprecio
por todas las otras religiones
y por los que rendían culto a los ídolos.
En tiempos del nacimiento
de Jesús, Roma dominaba Palestina, con un gobierno títere: el rey Herodes. Llamado el Grande, era medio judío y, para ganarse el favor del pueblo, reconstruyó el templo de Jerusalén.
El fue quien hizo degollar a los niños inocentes de Belén (Mt.2, 16-18).
Cuando murió, hicieron rey
de Galilea y Perea (al norte del país)
a Herodes Antipas. Este fue quien degolló a Juan Bautista y el que tuvo que ver con la pasión de Cristo.
El sur, Judea, se convirtió en colonia con un gobernador: Pilatos.
El Sanedrín, era como
el parlamento, y también tribunal
de justicia, tanto en lo civil
como en lo religioso. Podía dar penas, pero no condenar a muerte.
Esto lo hacían sólo los romanos.
Estaba compuesto por:
- Los ancianos (senadores), laicos
de la aristocracia que pertenecían
al partido saduceo. - El sumo sacerdote y los ex sumos sacerdotes, también saduceos.
- Los escribas, que eran
los intelectuales, y pertenecían
en general al partido fariseo.
Había muchos hombres piadosos y rectos. Pero, especialmente entre los de la clase alta, se observaba sólo el rito externo, sin alma,
estaban llenos de vicios
y los disimulaban muy bien,
y se hacían pasar
como religiosos practicantes.
3. Situación social de Palestina en el siglo I
a - La clase sacerdotal.
b -Los escribas. Conocían a la perfección la Ley, la interpretaban, y la enseñaban al pueblo.
c -El pueblo. La mayoría eran agricultores, pastores y pescadores. Los artesanos eran muy estimados Había también comerciantes, algunos estables,
otros ambulantes.
d -Los esclavos. Tratados "humanamente".
Se trataba generalmente de prisioneros de guerra
y de personas que se habían vendido por necesidad.
e - Mujeres y niños no tenían ningún derecho.
Las "sectas".
* Los fariseos. Nacionalistas, enemigos de los romanos, defensores de la ley y la tradición. Aparentaban cumplir la ley pero en la práctica
explotaban a los débiles y al pueblo.
* Los saduceos. Amigos de griegos y romanos. Los más ricos. Su preocupación era vivir bien.
Se burlaban de la tradición y no creían en la resurrección.
* Los herodianos: seguidores de Herodes,
eran los lacayos de los romanos, gente que estaba con ellos porque les pagaban bien o hacían sus buenos negocios.
* Los Zelotas. Grupos guerrilleros
en contra de la dominación romana.
* Los Esenios. Hombres y mujeres que se dedicaban
al trabajo y a la oración viviendo en comunidad.
* Los Publicanos. Agentes encargados de cobrar
los impuestos que habían decretado los romanos
sobre los judíos. Los demás judíos los despreciaban
y no querían tener trato con ellos y así los expulsaban
de sus comunidades.
4. La situación actual
En su primer viaje a México, el papa Juan Pablo II inauguró una conferencia de obispos de Latinoamérica, en Puebla de los Angeles (1979). Guiados por el documento que allí se elaboró, vamos ahora a mirar nuestra realidad. Dos mil años después... Jesús en América latina.
Los ídolos y dioses que encontraría hoy, Jesús,
en nuestro continente (Puebla 54 al 58)
El materialismo individualista, impide la solidaridad...
El consumismo, con su ambición descontrolada
de "tener más", va ahogando al hombre moderno.
El deterioro de los valores familiares básicos desintegra la comunión familiar.
El deterioro de la honradez pública y privada.
Hedonismo que impulsa a los vicios como el juego,
la droga, el alcoholismo, el desenfreno sexual.
Jesús se toparía con otras formas de esclavitud (P 28-30)
Creciente brecha entre ricos y pobres. El lujo de unos pocos se convierte en insulto contra la miseria
de las grandes masas.
Situación de pecado social, de gravedad tanto mayor por darse en países que se llaman católicos.
Situación de inhumana pobreza en que viven millones de latinoamericanos expresada en mortalidad infantil,
falta de vivienda, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo y subempleo, desnutrición, etc.
Esta pobreza es producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas, que exigen
conversión personal y cambios profundos...
¿Encontraría Jesús violencia? (P 41,43)
Con frecuencia no se respetan derechos humanos fundamentales - vida, salud, educación, vivienda, trabajo...
permanente violación de la dignidad de la persona.
La inmoralidad invadía el mundo en tiempos de Jesús... ¿Y en nuestro continente? (P 69)
Crisis de valores morales: corrupción pública
y privada, afán de lucro desmedido, venalidad,
falta de esfuerzo, carencia de sentido social, de justicia vivida y de solidaridad, fuga de capitales y "de cerebros"...
Nuestro pueblo latinoamericano espera... (P 87,90)
Desde el seno de los diversos países del continente está subiendo hasta el cielo un clamor impresionante.
Es el grito de un pueblo que sufre y que demanda justicia, libertad, respeto a los derechos fundamentales
del hombre y de los pueblos.
Nuestra misión de llevar a Dios a los hombres y los hombres a Dios implica también construir entre ellos una sociedad más fraterna.
Jesús tenía unos 33 años, cuando Juan empezó a predicar en el desierto. La situación era insostenible.
El sector más culto y pudiente colaboraba con el imperio.
El pueblo, en su mayoría, sufría pobreza
y opresión. Algunos, desesperados, promovían
la rebelión armada. La mayoría sufría en silencio.
Acordándose de los antiguos profetas, soñaban con la llegada de un liberador, un rey (Mesías, Cristo, Ungido) que trajera el Reino de Dios a sus vidas miserables. Muchos, renunciaban a tener hijos, pensando que así Dios escucharía sus ruegos y cumpliría sus promesas.
A este grupo, tal vez, pertenecían José y María.
Por eso el Evangelio nos dice que, aún estando casados, "no tenían relaciones" (Mt.2,25).
Y nuevamente, como en los viejos tiempos
de Israel, resonó poderosa la voz de un profeta.
Veamos Lc. 3, 1-20
1) ¿En qué se parece nuestra situación actual a la época de Jesús?
¿Qué soluciones se nos proponen para salir de la crisis?
2) ¿Qué nos propone la palabra de Dios a través del profeta Juan?
¿Qué cosas tendrían que cambiar en nuestra vida para vivir mejor? ¿Qué estoy dispuesto a cambiar en mí mismo, para que el Reino de Dios llegue a mi vida?
(Lo escribimos en un papel)
Animador: Ahora vamos a compartir los compromisos que hemos asumido. A medida que los vamos diciendo, los colocamos alrededor de la Biblia. Así nuestra vidas se harán también Palabra de Dios, y la Palabra de Dios seguirá viva en nuestras vidas.
Canción: Señor Jesús, quemanos con tu fuego
¿Nos parece imposible hacer un mundo mejor...? Vamos a concluir nuestro encuentro de hoy y sellar nuestro compromiso con el reino de Dios, es decir, con nuestros hermanos, con una oración. El propio Jesús nos enseñó a rezar así. Escuchemos: Mt. 6, 9-13
Relectura y preguntas: ¿Qué rezamos cuando decimos "Padre..."?Los participantes van respondiendo, los animadores apoyan...
PADRE NUESTRO, porque todos somos sus hijos y "todo hombre es mi hermano".
QUE ESTAS EN EL CIELO porque su amor sostiene el universo entero; porque si se abrir los ojos del corazón, todo lo creado me hablará de su Bondad y Belleza.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE porque solo conociendo a Dios el hombre puede conocerse a si mismo; solo sabiendo el "nombre" de Dios (amor) el hombre puede descubrir su vocación y su tarea: ser su IMAGEN aprendiendo a vivir el amor en comunidad.
VENGA A NOSOTROS TU REINO porque solo con la presencia eficaz de la Gracia de Dios en nuestras vidas podemos vencer la fuerza del pecado y construir un mundo mejor
HÁGASE TU VOLUNTAD aunque cueste, aunque a veces no la comprenda, aunque me obligue a renunciar a cosas que quiero. Porque Dios me ama más que nadie, y sólo me va a pedir lo que es mejor para mi y para mis hermanos.
EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO; entre nosotros, los hombres; en el universo entero.
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA. Danos todo lo necesario para vivir como hombres: pan, casa, trabajo, amistad, afecto, entusiasmo, coraje; y todo lo necesario para vivir como hijos de Dios: tu gracia, tu "pan" en la eucaristía, la fé, el AMOR.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIEN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN porque todos somos pecadores y necesitamos ser comprendidos y perdonados, y para Dios, todos somos sus hijos; todos debemos aprender a perdonarnos mutuamente y a ayudarnos a ser mejores.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACION. Porque somos libres. Y podemos elegir el camino de la muerte. Podemos adorar los falsos dioses del egoísmo y el no-amor. Pero con Cristo a nuestro lado somos fuertes: CRISTO Y YO MAYORIA APLASTANTE!.
Y LÍBRANOS DEL MAL. Porque el mal es el no-amor, la tiniebla, la soledad, la muerte. Y nosotros queremos vivir, vivir de verdad, vivir para siempre, ser HOMBRES EN PIE!
5 minutos de oración en silencio, de corazón a corazón, con el Padre. + Habiéndolo pensado y compartido rezamos juntos el Padre Nuestro, agradeciendo el primer día en el Camino de Jesús.
5. EL CAMINO DE LA LIBERTAD
A) AUDIOVISUAL "El hombre que no era hombre" Explicar previamente lo que es un audiovisual "proyectivo": mirarnos nosotros como protagonistas, meternos en la piel del o de los personajes...
B) PROFUNDIZACION EN PLENARIO: reconstruir el audiovisual (qué le pasa al protagonista, cómo evoluciona, qué solución encuentra a su gran interrogante, etc.); ¿Tiene algo que ver con MI VIDA? ¿Alguna vez somos así? Espejo...Partes... Cambio...
C) REUNION DE GRUPO ¿Qué es lo que hace que el HOMBRE NO SEA HOMBRE?
¿Qué es lo que le permite llegar a ser "hombre"?
D) PLENARIO FINAL Y SÍNTESIS
1) INTRODUCCION: Soy libre cuando hago lo que me da la gana La libertad del mono. Libres para fumar, para salir, para comer y dormir, para drogarse y emborracharse,
para el sexo sin amor, para llenarme de cosas, para vengarme, para odiar. .
Pero, ¿De que le sirve al hombre TENER todas las cosas si pierde su VIDA? (Jesús) .
SOMOS LIBRES. . . PARA PODER VIVIR FELICES. Y no vivimos felices si no AMAMOS. Y no amamos si no salimos de nuestro egoísmo y aprendemos a relacionarnos COMO PERSONAS.
2) LA LIBERTAD:
a) FISICA: poder hacer algo sin que nadie lo impida. Importante, pero no esencial. Puedo ser libre en un campo de concentración. . .
b) SICOLOGICA: el borracho ya no es libre cuando está borracho; pero ANTES podía no haber bebido. EL QUE NO ES DUENO DE Sí MISMO YA NO ES LIBRE.
Su inteligencia le muestra el bien, pero hace el mal. Ha colocado en el puesto de mando
de su vida los defectos, los vicios, los instintos ciegos. No es HOMBRE EN PIE, camina
cabeza abajo, o se arrastra dominado por su sensibilidad desordenada.
Para ser libres sicológicamente, es preciso PODER DOMINARNOS, en lugar de decir Sí a todo lo que se nos da la gana.
ABUSAR DE LA LIBERTAD ES PERDERLA, HACERSE ESCLAVOS.
a) ESPIRITUAL: la verdadera libertad, el DON que Dios nos da para que podamos ser HIJOS suyos, HERMANOS entre nosotros y SEÑORES de las cosas, consiste en:
- Ser capaces de HACER lo que nos hace CRECER COMO PERSONAS.
- Ser capaces de ELEGIR LO MEJOR, para nosotros mismos y para los demás, aunque nos cueste.
- .Ser DUENOS DE NUESTRA PROPIA VIDA, libres para DARLA y COMPARTIRLA como PERSONAS CON ROSTRO HUMANO.
3) EL HOMBRE ESCLAVO:
- Hombre-borrego: hombre-masa, hacen lo que hacen todos, sin saber porqué.
- Hombre-TV: hombre de la propaganda, sin ideas propias, CONSUMISTA.
- Hombre-león: agresivo, violento, incapaz de paciencia y misericordia, se cree con derecho a llevarse a todos por delante. . .
- Hombre-mono: el hombre del deseo fácil, barato, de la pornografía (sexo-cosa); un simple buscador de cuerpos, no de personas.
4) LOS FALSOS DIOSES: La libertad es un DON, pero hay que conquistarla día a día. Somos libres para amar a Dios y a nuestros hermanos, o para rechazarlos (Rom.7, 15-24).
Pero si elegimos mal, no somos libres.
Todo aquel capaz de dar su vida por el dinero, la droga, el sexo, la gula, el qué dirán, el juego, la moda. . . ES UN ESCLAVO, UN IDOLATRA.
Los falsos dioses exigen mucho y no dan nada:
ESPEJISMOS DEL PODER-TENER-PLACER.
Dice Jesús: el que se guarda egoístamente para sí la propia vida, la destruye.
Pero quien se da a si mismo en ayuda de los demás, la centuplica y DESCUBRE EL CAMINO DE LA VERDADERA FELICIDAD (Mt.l0, 37-39).
Dios no reina sobre esclavos, primero los libera. Estamos aquí para liberarnos, y descubrir como ser HOMBRES NUEVOS EN CRISTO, LIBRES Y LIBERADORES (Rom.5-7) .
Zaqueo creía ser libre (Lc.19, 1-10); tenía muchas cosas; hacía lo que quería con su dinero mal habido. . . Pero sólo cuando se encontró con Jesús aprendió a ser libre de verdad:
APRENDIO A COMPARTIR LA VIDA CON AMOR, Y FUE FELIZ.
4) EL HOMBRE EN PIE:
El SER HOMBRES es una vocación, pero también una TAREA COTIDIANA. Tenemos INSTINTOS poderosos: son como potros salvajes, cuya fuerza debe ser domada si no querés que te volteen.
Tenemos SENTIMIENTOS, que buscan ligarnos a los demás por los lazos invisibles del amor, la amistad, la simpatía, la compasión. . . Pero que también se manifiestan en el odio, el rencor, la envidia, la pereza. . .
Tenemos una INTELIGENCIA para conocer la verdad, pero que tantas veces usamos para planear la maldad. Una VOLUNTAD LIBRE para buscar el bien, pero tantas veces esclava de tus ins-tintos y pasiones.
Cuando los instintos te dominan y se desboca tu potro interior, dejás de ser libre:
sos un hombre que camina CABEZA ABAJO.
Cuando tus sentimientos se desordenan y te impiden amar con libertad, TE ARRASTRAS.
Sólo cuando con tu inteligencia descubrís el BIEN DE TU VIDA; y con tu voluntad te pones en marcha para alcanzarlo; sólo cuando todo tu ser: instintos, pasiones, sentimientos, están ordenados AL SERVICIO DEL AMOR, de TU SER HOMBRE ; sólo entonces SOS LIBRE DE VERDAD, un HOMBRE EN PIE para recorrer el Camino de la Vida, el Camino de Dios.
Cristo fue el Hombre totalmente libre, porque dueño absoluto de si mismo, dió su vida por amor a sus hermanos.
Por ser FIEL A LA VERDAD, aceptó ser humillado y perseguido; por ser EL MAS GRANDE, se hizo SERVIDOR de todos.
Por ser capaz de morir por amor, RESUCITO AL TERCER DIA
Sólo el que se arriesga a "perder la vida" con los demás y con Cristo, "encuentra la vida de verdad"
6. Celebración: ojos que no ven, corazón que no siente
En el salón Animador: Recibimos la Palabra de Dios.
Lector: Lectura del santo Evangelio como lo narraba la comunidad de Lucas (Lucas 12,16-20).
¡Es Palabra del Señor! Todos: ¡Gloria a ti, Señor!
Animador: Vamos a iluminar este texto leyendo ahora la Carta de Santiago 5,1-6.
Reflexionemos un poco sobre estos textos que acabamos de escuchar y tratemos de descubrir sus enseñanzas.
a) ¿Cuál es la única preocupación del hombre rico de la parábola?
b) ¿Qué es lo único que ve una persona que piensa así?
c) ¿Qué cosas no se ven cuando uno se preocupa sola mente de la riqueza?
d) Para Santiago, ¿de dónde ha salido la riqueza: solamente del trabajo de los ricos?
f) ¿Por qué decimos que la ambición causa ceguera?
g) ¿Qué hemos aprendido hoy para nuestra vida?
• La única preocupación del hombre rico de la parábola es acumular riquezas.
• Una persona que piensa así ve solamente sus ambiciones. Piensa que, con acumular, se está asegurando la vida para siempre.
• Cuando uno se preocupa solamente de las riquezas, no se ven las necesidades de los demás.
• Para Santiago las riquezas de los ricos no siempre son honestas, sino que son fruto de la explotación y la injusticia.
• Los textos que hemos considerado nos presentan la imagen de esas personas que ponen su salvación en la posesión y la acumulación de cosas materiales, descuidando los bienes espirituales y la caridad fraterna que los llevaría a compartirlos.
Animador: "Ojos que no ven, corazón que no siente", dice el refrán. SI el rico no ve la miseria ajena, su corazón se vuelve Insensible. Si solamente ve sus riquezas, se vuelve ciego ante la acción de Dios. El rico necio, ciego por causa de su ambición, no puede ver lo que sería su salvación: compartir. Ha puesto su seguridad en la riqueza acumulada, pero la llegada del Reino trastorna toda la falsa seguridad que brindan las riquezas.
¿Qué cosas nos tienen atrapados?: Mt.19,16-24
* Momento del gesto simbólico (El animador presenta a los participantes un vidrio limpio y un espejo.)
Animador: Aquí tenemos un vidrio limpio y un espejo. Vamos a hacer la experiencia de mirar a la comunidad a través del vidrio (Pasan todos y observan.) Ahora vamos a hacer lo mismo con el espejo: (pasan de a uno y van subiendo a la capilla)
Celebración y compromiso
Recibimos una bolsa grande con billetes pegados: Lo sabemos por experiencia y lo vemos a diario; cuando tenemos el signo "$" en los ojos, se nos cierra el corazón.
Recibimos las imágenes de Jesús y de María: Les pedimos que nos ayuden a limpiar los ojos y el corazón de toda ambición de riquezas y de poder.
¿Qué vimos a través del espejo? Nos vimos a nosotros mismos. El espejo es un vidrio que tiene en la parte de atrás un baño de metal llamado azogue. ¿Por qué a través de un vidrio vemos a los demás y cuando hay metal de por medio nos vemos a nosotros mismos?
¿En qué se parece este signo y la reflexión que hoy hicimos?
* Momento de oración personal
Animador: Este hombre insensato es el modelo de nuestra sociedad: individualista y egoísta, que cierra los ojos a las necesidades de los demás. La gente quiere disfrutar, pasarla bien, y toma como modelo al rico: comer, beber, tener mucho dinero.
Pero Jesús nos dice: "No se equivoquen. La riqueza de este hombre no vale nada. No es rico para Dios, sino para sí mismo. Almacena para él, pero no para el proyecto de Dios, que es la solidaridad. La vida no está en el comer y el beber..."
Preguntémonos, entonces:
¿Cuáles son las ambiciones que nos están cegando el corazón? (Después de un momento de silencio, el animador Invita a todos a expresarse libremente.)
Vamos a intentar juntos un ejercicio muy difícil, porque siempre cuesta descubrir y sacar a fuera nuestras ambiciones, nuestras miserias, todo lo que nos impide dejar latir libremente nuestro corazón para poder AMAR, así, con mayúsculas como nos pide Jesús.
Vamos a entregarle nuestras ambiciones al único capaz de quitar las vendas de nuestros ojos y permitir que podamos realmente ver... a Vos, Jesús, que estás siempre, que sos fuente y luz, que sos el único capaz de dar vuelta a una personas y permitirle ver de verdad... desde lo profundo del corazón te entrego mis ambiciones, que son...
Lavo mis ojos, los seco y paso la toalla a otro para que haga lo mismo...
Como conclusión de nuestra celebración, con un corazón más libre y sin ataduras, vamos a rezar el Padrenuestro tomados de la mano: Padre Nuestro... Cantamos todos juntos..
7. Una luz en la oscuridad, Cristo y su evangelio
A. En la capilla: Se leen las bienaventuranzas
- Felices los pobres, dijo, porque tienen el corazón vacío de cosas, y con espacio para dar cabida al amigo y al hermano. Felices también, porque cuando llega el Reino, la solidaridad hace que la miseria retroceda, y la soberbia se abaje.
- Felices los que lloran, los que tienen el corazón abierto al dolor de sus hermanos, los que no se sienten satisfechos y tratan de ser cada día más PERSONAS y más HIJOS DE DIOS. Felices también porque el amor de sus hermanos será consuelo y alivio en su dolor.
- Felices los pacientes, los que tienen esperanza porque saben que Dios es nuestro Padre y nos ama de verdad. Los que saben trabajar calladamente cada día, sabiendo que las semillas sembradas necesitan tiempo para germinar y producir frutos. Pero felices también los que no se dejan estar, pensando que le vendrá de arriba lo que ellos mismos están llamados a conseguir.
- Felices los que tienen hambre y sed de justicia, los que tienen como ideal la santidad, los que trabajan cada día por un mundo más justo y fraterno, por ser hombres en pie.
- Felices los misericordiosos, capaces de perdonar aún al enemigo, de aguantar, por amor, insultos y calumnias. Porque en su corazón no habrá muerte, sino vida. Y tendrán la Paz de Dios.
- Felices los puros, los que saben descubrir a Dios en la belleza de sus criaturas, los que no se quedan en lo exterior del cuerpo, sino que penetran con su mirada en los tesoros del corazón; los que respetan y se respetan; los que no juegan con el amor, porque el amor que no es fruto de la unión de los corazones, de dos personas, no es amor, sino muerte.
- Felices los que trabajan por la paz, los que siembran cada día su sonrisa, los que se proponen vencer el odio con amor; el rencor, con perdón; la división, con el diálogo y la reconciliación.
B. Interrogante: ¿Quién fue capaz de decir estas cosas?
Hemos visto el camino del mundo. Cómo somos nosotros. Las fuerzas con que contamos para ser hombres en pie, hombres capaces de amar y servir, capaces de vivir en comunidad.
Sabemos con qué materiales contamos para para ser HOMBRES EN PIE, capaces de amar y servir, de vivir en comunidad.
Pero, ¿Es posible vivir a lo Cristo? ¿Cómo hombres nuevos? ¿Vale la pena ?
Hubo Alguien que vivió a pleno el Ideal del Hombre nuevo. Su vida fue ejemplo de servicio y solidaridad, de amor y capacidad de perdón. Dió testimonio de la Verdad y proclamó la Justicia para todos. Inauguró en sí mismo el Reino de Dios, la Nueva Creación que esperamos, por su Muerte y Resurrección: es CRISTO.
Todos necesitamos un amigo, un ideal. Necesitamos alguien que no nos traicione, que no se nos muera, que nos comprenda, que nos de fuerza, que nos ame y acepte así como somos, alguien por el cual valga la pena vivir y morir.
Ese alguien es Cristo.
El Cristo de todos.
El Cristo que antes de nosotros cientos de millones de seres humanos han encontrado por los caminos de sus vidas, "haciendo dedo" a su corazón.
Los primeros discípulos (Jn.1, 35-55). Pasan la tarde con Jesús. Van y llaman a más: han descubierto a alguien más importante que sus barcas, que sus negocios, que sus cosas...
Y tantos otros, entonces y ahora...
¿No conocés acaso amigos tuyos que han cambiado para mejor, porque se encontraron con Cristo y su evangelio?
¿Sacerdotes, religiosas, que han renunciado a formar una familia propia por amor a Cristo?
¿Miles de cristianos que a lo largo de la historia han preferido sufrir y morir antes que renunciar a Cristo?.
¿Y quien es ese Cristo capaz de cambiar la vida de las personas aún hoy, después de casi dos mil años? ¿Un muerto ilustre? ¿Un cuento para niños?
Cómo conocí yo a Cristo. Qué hizo con mi vida (testimonio personal)
C. La vida de Jesús.
Nació en Belén, la ciudad del rey David. Pero sus padres eran de una pobre aldea del norte llamada Nazaret.. 30 años vivió Jesús en Nazaret, "creciendo en gracia, edad y sabiduría" y trabajando como cualquier obrero de su época.
Luego comenzó a predicar una buena noticia, un modo nuevo de ver las cosas y de vivir, que alegró el corazón de muchos. Formó un grupo de apóstoles, que continuarían después su obra. Con ellos funda la Iglesia. Dos años de predicación, probando su misión y su ser divino con numerosos signos (milagros).
Proclama la igualdad de todos ante Dios; el amor al prójimo como única ley; condena las injusticias, perdona a los pecadores, habla de un nuevo modo de vivir.
D: Ultima Cena: Se van leyendo los textos del evangelio a la vez que se realizan los gestos
Mc. 14, 12-15 Entra una persona con la palangana de agua y empieza acomodar el lugar.
Mc. 14,16 Aparecen dos personas que preparan la mesa con el pan y el vino.
Animador: nosotros también hoy, vamos a preparar todo para revivir la Pascua con Jesús. Vamos a preparar sobre todo nuestro corazón, vamos a silenciarlo para dejar entrar en él este momento único de encuentro con Jesús. Como hace 2000 años vamos a revivir la última cena.
Mc. 14,17
Animador: tal vez hoy también nosotros nos estemos preguntando, ¿Seré yo? Y no está mal que lo hagamos si no le tenemos miedo a la respuesta. Sea cual sea. Porque le estamos respondiendo al misericordioso, al que perdona, al que siempre nos espera desde lo que somos y hacia lo que estamos llamados a ser.
Mc.14,22 Se parte el pan y se comparte. Canción: no hay mayor amor.
Mc.14,23-25 Se pasa la copa y se comparte el vino. Canción: no hay mayor amor.
Jn.13,3 Uno comienza a lavar los pies a otro, los seca y le pasa la palangana para que haga lo mismo con el
hermano que está a su lado y así sucesivamente hasta terminar. Canción: no hay mayor amor.
Jn.13,33-35
A los poderosos les choca; sus enemigos lo acusan ante el gobernador romano; logran que el gobernador lo condene a morir en una cruz. Sus amigos lo abandonan o traicionan. Crucificado entre malhechores, da su vida por los pecados del pueblo, todo parece acabado. Un fracaso.
E. Via Crucis
Proyección de acuerdo a la estación
Canciones de meditación de acuerdo con los temas de cada estación.
+ Introducción sobre los sufrimientos de Cristo a causa de los pecados de todos. La pasión de Cristo continúa hoy entre nosotros. Es la pasión del HOMBRE.
+ En cada estación: Enunciado de la estación. Breve texto de las Escrituras. "Es palabra de Dios". Reflexión personal aplicada a la vida.
"Te adoramos Cristo y te bendecimos - porque por tu santa Cruz redimiste al mundo"
Primera Estación: Jesús reza en el huerto (Mt.26, 36-46)
Segunda estación: Juicio de Jesús (Mt. 27, 11-24.26.27.30)
Tercera estación: La negación de Pedro (Mt.26, 69-75)
Cuarta estación : El cirineo ayuda a Jesús (Mt.27,32)
Quinta estación: "Perdónalos, porque n o saben lo que hacen" (Lc.23, 34-36)
Sexta estación: María y Juan al pie de la cruz (Jn.19, 25-27)
Séptima estación : Jesús muere en la cruz (Lc.23, 44-47)
F. El ideal del Amor. En el salón:
Jesús vino a la tierra para mostrarnos el Ideal del Amor. Un amor sin límites ni fronteras, por eso en Belén, sus primeros adoradores fueron humildes pastores judíos y poderosos magos paganos.
Un amor capaz de darlo todo, como Cristo en la cruz.
Un amor capaz de comprender, perdonar, servir, y sembrar así, en el corazón del "otro", el dinamismo creador de Dios (sólo el amor es capaz de renovar a una persona.)
El ideal del amor no es un ideal de poder, sino de SERVICIO. Así lo vivió Jesús en su hogar de Nazaret. En la sencillez de la vida cotidiana, en el trato con sus padres y vecinos, Jesús, con su trabajo y su sonrisa, comenzó a salvar al mundo de la opresión del pecado.
Y cuando fue hombre, se lanzó por los caminos de su patria a proclamar la BUENA NOTICIA, el EVANGELIO: Dios es Padre de todos, todo hombre es mi hermano; el Reino de Dios llega a la tierra cuando los hombres empiezan a vivir en justicia y fraternidad...
No tenía ejércitos, no tenía poder mi dinero, sólo tenía un corazón inmenso de amor, el corazón de Dios.
Trabajo individual de lectura y reflexión
* Para que la Palabra de Dios vaya penetrando en nuestros corazones y se haga vida, hay que darle un tiempo en nuestras vida. Por eso les proponemos un tiempo de oración personal, leyendo, interpretando y respondiendo, desde nuestra verdad, que solo Dios conoce, las siguientes propuestas:
La nueva ley del Reino (Mt.5-7)
Ustedes son la sal de la tierra. ¿Estamos dispuestos a dar sabor de Dios a nuestra vida y a la de los demás?
Ustedes son la luz del mundo. ¿Haremos brillar esa luz del amor liberador en nuestras vidas?
Que los hombres vean sus buenas obras. ¿Es nuestra vida testimonio de amor, o una muerte disfrazada que corrompe y mata lo que toca?
No pongan su confianza en el poder de las cosas o en los bienes materiales. "Miren como las aves del cielo no siembran, ni cosechan, ni guardan en silos ni depositan en los bancos, y el Padre las alimenta". Nadie puede servir a dos señores. No se puede servir a Dios y al dinero. Pongan su corazón en al tesoro del amor, y el amor los hará vivir para siempre.
"Busquen primero el Reino de Dios - la Nueva Civilización del Amor - y su justicia, y todo lo demás se les dará como consecuencia (la felicidad en el hogar, la amistad, la ayuda fraterna, la capacidad de diálogo en la pareja y con los hijos, el deseo de agruparse solidariamente para hacer una Patria más fraterna y justa...)
"Todo lo que ustedes deseen o esperen de los demás, háganlo ustedes con ellos" Y descubrirán la fecundidad renovadora del amor.
No se dejen engañar por los falsos profetas del odio, la violencia, la opresión de la droga, del sexo, del poder. Ustedes los conocerán por sus FRUTOS. Hagan fructificar su vida con BUENAS OBRAS; porque el árbol que no da frutos, se corta y es echado al fuego.
Es necesario que RECEN siempre. Pero no basta con que me digan "Señor, Señor" para entrar en la alegría del Reino de Dios; hay que hacer la VOLUNTAD de mi Padre que está en el cielo.
Otras lecturas posibles
Para que el Reino llegue...¡No hagas sufrir a los otros!
«Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos; en esto consiste la Ley y los Profetas.»
(Mateo 7.12)
Otro título que debería parecerte absurdo.
Tú no quieres sufrir, nadie quiere sufrir,
pero nos provocamos los unos a los otros
una interminable cadena de sufrimientos.
Como para la persona humana
VIVIR ES CONVIVIR, nuestras RELACIONES
son la fuente de donde surgen una gran cantidad,
si no la mayor parte, de sufrimientos.
Es inagotable el listado de aflicciones y pesares
que nos causamos. Comienza por constatar
los padecimientos que sobrellevas y que les haces sufrir
a los otros en tu familia; amplía luego el horizonte
y mira la interminable lista de dolores
que nos causamos en la sociedad.
Pregúntate a ti mismo cuánto sufres a causa
de tus relaciones y cuánto haces sufrir a tus semejantes.
Por esta realidad encabecé este pequeño capítulo con la frase del Evangelio que leíste al comenzar.
Y por esa misma razón la titulé: No hagas sufrir a los otros.
Porque, sin agregar nada nuevo a lo que conoces de sobra, es un modo de ayudarte a tomar conciencia del sentido
del mandamiento de amarnos. Porque cuando no amas haces sufrir. Cuando no te aman sufres. Por eso
la afirmación: «en esto consiste la Ley y los Profetas.»
¿Comprendes? No matar, no mentir, no robar, etc., tienen un denominador común: ama;
y este único mandamiento admite una lectura que dice:
no hagas sufrir, no le hagas a tus semejantes
lo que te duele que te hagan a ti.
Antes de cerrar esta reflexión, quiero agregar algo que me parece de mucha importancia.
Que no hagas sufrir es una pauta de conducta muy clara. Pero otra realidad muy distinta se da cuando otros sufren porque tú haces tu vida y recorres tu camino.
En esos casos deberías saber diferenciar
con claridad entre: hacer sufrir y dejar que otros sufran.
Para ser breve y claro te pondré como ejemplo una situación entre muchas de las que se dan en la vida.
Tu padre soñó toda la vida con tener un hijo abogado. Tú decides ser arquitecto y tu padre sufre y se aflige.
Tu madre soñó con el yerno que le traerías y con los nietos que alegrarían su vejez. Tú decides hacerte monja
para colaborar con la Madre Teresa en la atención
de los abandonados. Tu madre se desespera y se deprime.
¡Nada de culpas! ¡Nada de sufrimientos!
Sí, si tu padre o tu madre se apenan, es natural
que los comprendas. Pero no te sientas culpable
de su sufrimiento. ¡Porque con ese criterio deberíamos
pedir perdón a nuestra madre por sus dolores de parto!
Te lo digo de otro modo y con un poco de humor. Yo estoy escribiendo este libro porque siento ganas
de hacerlo y lo hago con el propósito de expresarme
y de ayudarte a sufrir menos en la vida. Pero resulta
que a ti estas páginas te hacen sufrir, porque no te gusta
lo que te digo. Y yo no quiero hacerte sufrir, pero no dejo de escribir mi libro. ¿Comprendes? Una cosa es que yo escriba un libro para hacerte sufrir, y algo muy distinto
que yo lo escriba, aunque sepa que tú sufrirás al leerlo.
En resumen: no hagas sufrir a nadie por maldad,
ni dejes de hacer libremente tu vida aunque por eso
otros sufran. Pregúntate y respóndete sinceramente:
¿A cuántas personas hiciste sufrir?
¿Cuántas están sufriendo en este momento por lo que hiciste o por lo que dejaste de hacer? ¿Cuánto sufriste tú,
por tus remordimientos, a raíz de haber hecho sufrir a otros?
¿Descubriste por tu experiencia qué significa "Amar al prójimo como a ti mismo"? ¿Te diste cuenta
de que, cuando haces sufrir al otro, también sufres tú?
¿Te diste cuenta de que, cuando amas al otro, haces
lo mejor que puedes hacer para amarte a ti, haciéndote feliz?
¿Cuánto sufriste porque no te amaron?
¿Cuánto sufrieron otros porque no los amaste?
¿Renunciaste alguna vez a tu libertad, a tu derecho y a tu responsabilidad de construir tu vida, para evitar
que otros sufrieran? Si lo hiciste, no digas que lo hiciste
por amor, y acepta que te sometiste a la opinión ajena
por tu necesidad de ser amado y aprobado. (R.Trossero)
No lo culpes a Dios (R.Trossero, libro citado)
"Al pasar (Jesús), vio a un hombre ciego de nacimiento...
Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres...?
-Ni él ni sus padres han pecado -respondió Jesús-,
nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios".
Juan 9.1-3
En la búsqueda desesperada para encontrar
una respuesta a la pregunta: ¿por qué tengo que sufrir?;
¿por qué tantos dolores en el mundo?...;
puedes darte respuestas que aumenten tu pesar.
Una de ellas es esta: «Los sufrimientos
son castigos impuestos por Dios a nuestra mala conducta».
Y el Maestro la descarta abiertamente;
aunque la respuesta que les da, debe haberlos dejado a ellos, como a ti y a mí, sin mucha más explicación que antes...
Lo que quiero destacar aquí es que, si en medio
de tus dolores, lo culpas a Dios de habértelos impuesto, lejos de disminuir tus padecimientos, los acrecentarás.
He visto muchas veces cómo las personas que sufren,
aumentan su dolor si lo atribuyen a un Dios que las castiga y las somete a pruebas inexplicables.
Por eso te cansarás de verme repetir
que en muchas situaciones es preferible
soportar preguntas no respondidas,
porque son mas tolerables que las respuestas
que nos chocan y nos hieren por ser falsas.
Si, en medio de mi dolor, me dices que no sabes
el porqué de tanta desgracia, y que ignoras
el papel de Dios... me dejas una puerta abierta
por donde ingresaré como criatura limitada
y me postraré ante el misterio de lo que no comprendo.
Pero si afirmas saber que es Dios quien me tortura, para castigarme o para ponerme a prueba,
lograrás que de rabia me rebele,
sintiéndome una pobre víctima indefensa
en manos del que usa su poder para afligirme.
Yo prefiero decirle a Dios que no comprendo,
que no se y que confío en que Él conoce lo que ignoro; porque no quiero rebelarme contra él hasta matarlo, negando su existencia.
«Por qué te quedas lejos, Señor,
y te ocultas en los momentos de peligro?»
El impío exclama en el colmo de su arrogancia:
«No hay ningún Dios que me pida cuenta» Salmo 10,4
Mientras te quejas ante Dios culpándolo por los males
del mundo, te niegas a preguntarte cuántos sufrimientos
te causas a ti mismo y les provocas a los otros.
Si te arrojas desde el techo a ver si logras volar,
no lo culpes a Dios por tus fracturas o tu muerte.
Con muchas de tus conductas te provocas dolores
y pesares, sin necesidad de que tu Dios te esté controlando
para castigarte.
Nadie (¡tampoco Dios!) te prometió eximirte
del dolor y de la muerte, como premio y recompensa
para una vida honesta y virtuosa; pero es verdad
que muchos sufrimientos son el resultado de tus conductas, psicológicamente erróneas o moralmente malas.
Si no puedes comprender por qué Dios quiere
o permite el mal, no resuelves nada con insultarlo,
y menos con decidir que Dios no existe.
Y el que no comprendas lo que te resulta incomprensible, no significa que tu fe se ha muerto,
sino que, tal vez como nunca, estás en condiciones
de creer en Dios, y no en tus explicaciones.
G. El Ideal del amor hecho vida En la capilla
Jesús proclamó su Ideal de amor con palabras, pero sobre todo lo vivió hasta la muerte y muerte de Cruz.
Pareció un fracaso total. Pero no. Al tercer día, sus amigos lo "ven" resucitado. Sus vidas se transforman y se llenan de un espíritu nuevo. Toman conciencia de que ese Jesús, su amigo, era Dios mismo entre los hombres.
La desilusión se cambia en gozo: comienza la milenaria historia de la Fé, de la Iglesia, de los testigos de Jesús resucitado (Lc.24, 13-35)
Ha resucitado, y ellos se lanzan a la conquista del mundo con las solas armas de la fé. Muchas cosas pasaron desde entonces. En la Iglesia fundada por Jesús, hubo y hay muchas traiciones, mucho pecado... pero él había dicho: "Y yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, y los poderes del mal no prevalecerán contra la Iglesia".
Su palabra se sigue cumpliendo. En esta Iglesia de hombres, sigue actuando Jesús resucitado a través de su Espíritu. Nosotros somos la prueba.
Vivir a Cristo, vivir con Cristo. Sólo cuando experimentamos ciertas cosas podemos empezar a comprenderlas. ¿Cómo explicar la amistad, quien nunca la ha vivido?
Así es Jesús. No lo conoceremos en los libros, ni siquiera leyendo superficialmente el evangelio; ni viviendo el cristianismo "más o menos". Jesús de Nazaret no es nada fácil.
Es para hombres muy hombres. Lo exige todo. En para jóvenes que se juegan enteros, capaces de arriesgar la propia vida. Es para quien lo quiere tomar y vivir en serio (Lc.9,57-62; Mt.8,19). Ya conocemos a Pablo. Veamos lo que dice después de haber vivido durante años la aventura de Cristo: Rom.8,34-39.
Testimonio personal y de otras personas
La noche antes de morir, Jesús celebra la Ultima Cena con sus apóstoles. La cena pascual, que los israelitas hacían todos los años, recordando su liberación de Egipto. Pero ahora, el cordero inmolado va a ser mismo Cristo.
Jesús lava los pies a sus discípulos. "Hagan lo mismo entre ustedes", les dice.
Les da su mandamiento nuevo: "Ámense los unos a los otros como Yo los he amado" (Jn.13-17).
Tomando un poco de pan, lo bendijo y se lo dió a los apóstoles diciendo. "Tomen y coman, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes"; tomó también el cáliz con el vino, y lo repartió diciendo: "Tomen y beban, este es el cáliz de mi Sangre; sangre de la NUEVA Y ETERNA ALIANZA, que será derramada para salvación de todos".
Y agregó: HAGAN SIEMPRE ESTO EN MEMORIA mía.
Desde entonces, la Misa es al gran SACRAMENTO v SIGNO DEL AMOR de Dios por los hombres, y de los hombres entre sí.
En cada comunión, Cristo se hace "NOSOTR0S " y nosotros nos hacemos CRISTO, y nuestro pobre amor humano se convierte en Espíritu impetuoso, capaz de liberar a los hombres con la Fuerza del Amor de Dios.
Cristo se dispone a partir (por su muerte y resurrección), pero se queda con nosotros para siempre:
Donde dos o más se encuentran reunidos en su nombre, allí está El.
Cuando celebramos la misa, memorial de la Ultima Cena, allí está El. En cada uno de nuestros prójimos, especialmente en los más pobres y en los que sufren, allí está El. En nuestra vida de todos los días... allí está El.
Tal vez esperando, tal vez esperándonos... Por eso yo... aquí estoy, Señor, diciéndote... (oración personal)
Canción: Quedate con nosotros
El misterio Pascual: muerte vida ( DP 194-197)
Jesús se entrega libremente por amor, en la cruz, para la salvación de los hombres de todos los tiempos, razas y lugar. La dignidad inviolable de todo hombre y queda en El asegurada.
El es el portador del gozo y la libertad, y se hacer víctima para derrotar la injusticia y el mal de este mundo. Jesús asume el dolor de la humanidad. En la cruz - asumida por amor: "perdónalos
porque no saben lo que hacen"- El asume frente al Padre y hace propio el clamor de liberación de todos los hombres, la miseria y el pecado de todos los hombres. El es nuestra paz.
Resucitado, Cristo se constituye en el hombre nuevo, lleno del Espíritu de Dios, a cuya imagen todos debemos rehacernos y renovarnos. Y a la vez, es Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia, su PUEBLO-TESTIGO en la historia, hasta que se alcance la plenitud total al fin de los tiempos.
Cristo resucitado vive por su Espíritu entre nosotros: Iglesia, Eucaristía, Palabra, oración comunitaria, pastores sucesores de los primeros apóstoles; y en especial, en los más débiles y pobres.
El Reino de Dios, implantado en la historia, consistirá en vivir plenamente el amor de Dios Padre, la libertad por el amor, y la alegría de la fraternidad. O sea, la cultura de la vida y del amor, la nueva civilización del amor.
8. EXAMEN DE CONCIENCIA
El Ideal del Amor se concreta en el MODO DE RELACIONARNOS y de VIVIR cada día.
Estamos llamados a ser H IJOS de DIOS, HERMANOS de los hombres y SEÑORES de las cosas. El PECADO, raíz de toda opresión personal y social, es siempre una RUPTURA en esa triple relación, una NEGACION DEL AMOR.
Es bueno detenernos de vez en cuando para VERNOS por dentro. Esclavitudes de las que no nos damos cuenta. Sombras en el alma que nunca miramos de frente. MUERTE, cuando creemos vivir.
Dios quiso darnos CARTELES INDICADORES para nuestro caminar. Nos colocó en lo intimo de la conciencia, un SEMAFORO para marcar la luz verde o roja a nuestros actos: LOS MANDAMIENTOS
Los mandamientos son como señales indicadoras, expresan los VALORES ESENCIALES que deben regir nuestra vida para poder construir la Nueva Civilización del Amor, para vivir a pleno la triple relación del Plan de Dios.
1) Amarás a Dios sobre todas las cosas
Dios es nuestro Padre. Nos inunda con su amor. Nos dió a Cristo como Salvador. Por eso debemos responderle con amor (Mt.6,25-33).
Tenemos hambre y sed de Infinito, de Vida perdurable, de felicidad perfecta y sin limites. Nunca las COSAS van a poder saciarnos. Sólo Dios, la Verdad, el Amor infinitos, merece ser adorado. Los ídolos - falsos dioses - corrompen y defraudan.
Sólo a la luz de Dios la vida adquiere pleno sentido, y la fraternidad humana se hace real.
¿Adoro al verdadero Dios, o rijo m vida por el culto a los falsos dioses: tener, poder, placer egoísta?
Cultivar la RELACION con Dios es el primer deber de todos. ¿Busco la Verdad que oriente mi vida en la meditación frecuente de la Palabra de Dios? ¿Tengo confianza en su paternidad providente, o creo en el poder de fuerzas ocultas y mágicas. (fatalismo, fetichismo, brujerías...)
Me esfuerzo por ser LIBRE, a IMAGEN de mi Padree, HOMPRE EN PIE, o soy esclavo de la mentira, del egoísmo, de la pereza, del placer sin amor, de la envidia, del rencor?
¿Hablo con Dios frecuentemente, o solo en las malas? ¿Dios PADRE o dios FARMACIA?
2) No tomarás su santo nombre en vano.
Debemos vivir lo que creemos, hacer lo que decimos (Mt.7,21-23).
SÍ A LA VERDAD. La verdad nos hará libres, dijo Jesús. Verdad es AUTENTICIDAD, COHERENCIA DE VIDA, FIDELIDAD A LA PALABRA EMPEÑADA, al compromiso asumido.
¿Soy cristiano de verdad, o solo de nombre? ¿Amo a todo hombre como hermano, o soy indiferente a los problemas de los demás? ¿Quiero a la Iglesia como a mi familia sobrenatural, o me avergüenzo de ella?
¿Respeto el Nombre de Dios (su imagen en los demás), y los ayudo a ser libres; o los esclavizo con mi fuerza, mi mentira, mis caprichos, mi mal ejemplo? ¿me comprometo, y después no cumplo?
3) Santificarás las fiestas.
El trabajo humano es aquella actividad con la cual el hombre, al someter la naturaleza, se realiza a si mismo, sirve a los demás y completa la creación de Dios.
SI AL TRABAJO LIBERADOR, como dominio sobre la naturaleza y la técnica, para poner todo al servicio de hombre.
NO al trabajo como fuente de progreso e enriquecimiento meramente individual, destinado al consumo egoísta y desmedido; o en condiciones inhumanas e injustamente retribuido.
Dios le ha dado al hombre la capacidad de trabajar, para que sea CREADOR, para que vaya dejando en las cosas su sello personal. Pero si el hombre usa su trabajo sólo para ganar plata, va a querer trabajar mucho, para ganar mucho; va a hacer trabajar mucho a los demás, para que le rindan mis; e va a buscar la manera fácil de ganar plata, si trabajar. Esto daña al hombre, pues lo convierte en un ANIMAL QUE PRODUCE Y CONSUME.
Es bueno trabajar, pero también es bueno tener TIEMPO PARA DIOS, LA FAMILIA, LOS AMIGOS. (Mt.18,19-20).
¿Trabajo, o robo el tiempo y el dinero de los demás? ¿Cumplo con responsabilidad las tareas que me encargan?
Si voy al colegio, ¿estudio de verdad para formarme y capacltarme, o pierdo mi tiempo y el de los demás? ¿Me esfuerzo en aprender cosas útiles, o pierdo mi tiempo en pavadas?
¿Aprovecho el fin de semana para reunirme con mis hermanes cristianos en la MISA, o solo pienso en divertirme? ¿Participo con alegría en las reuniones familiares, o me revientan y me rajo, sin pensar que mis padres y mis hermanos necesitan de mi cariño, de mi tiempo?
¿Si alguien necesita mi ayuda, estoy dispuesto a darla? ¿O solo quiero RECIBIR de todos, sin dar nunca nada de mi mismo?
4) Honrarás padre y madre
En la familia aprendemos a amar y a ser amados; a hablar y a escuchar; a comprender y ser comprendidos; a recibir y a dar. ¿Lo hacemos, lo vivimos así? ¿Qué ponemos de nuestra parte?
Vivir en familia es lo que nos permite ser felices. Aprender a AMAR y a SER AMADOS. A hablar y a escuchar. A comprender y a ser comprendidos (Col.3,12-21) .
Nuestra familia la tenemos que ir agrandando: mis amigos, mis vecinos, mis compatriotas, todos los cristianos, todos bu hombres. . . Así haré crecer el amor hasta donde Jesús nos enseñó (Ef.4,2-6) . Jesús mismo es el ejemplo: Lc .2,51-52.
¿Cómo vivo mi relación con mis padres y hermanos? ¿Con mis vecinos y amigos? ¿Con mis compañeros de colegio? ¿Soy fuente de PAZ Y ALEGRIA PARA LOS DEMAS, o causa de rencores, odios, divisiones y malos momentos?
SI, a la FAMILIA. La Civilización del amor nace en la vida familiar, experimentada como COMUNIDAD DE AMOR INTERPERSONAL. Amor que es comprensión, tolerancia, espíritu de servicio.
5) No matarás
Dios quiere que crezcamos como personas.
En nuestro cuerpo, gozando de buena salud; creciendo normalmente, alimentándonos bien, viviendo en paz.
En nuestro ESPIRITU, amando cada vez más, teniendo cada vez más amigos, siendo cada vez mas libres, viviendo cada vez con más fe y esperanza.
NUESTRA VIDA ES DON DE DIOS DESDE EL PRIMER MOMENTO DE SU CONCEPCION. A nosotros toca cuidarla y hacerla crecer. SOMOS RESPONSABLES DE NUESTRA VIDA y DE LA DE LOS DEMAS (Mt.5, 21-24).
¿Cuido mi vida y la de los demás?
¿Qué pienso del aborto, la violencia , la tortura?
¿Qué hago para ayudar a los que sufren, a los que no tienen que comer, a los que están solos o amargados?
¿Mato a los demás con mi indiferencia, calumnia, odio? ¿Sé perdonar?
Ayudo a quien me necesita o lo desprecio? ¿Trato de remediar el mal que hago, aunque lo haya hecho sin querer?
¿Qué otras formas de matar conozco, y de las cuales tal vez soy responsable? Droga, alcohol, corrupción del inocente. . .
SI, AL HOMBRE Y A LA DIGNIDAD DE SU VIDA. Una sociedad mis fraterna sólo puede ser edificada sobre el amor del hombre por el hombre.
El hombre, cada hombre y todo el hombre es criatura de Dios, hecho a su imagen. TODO HOMBRE ES MI HERMANO.
La vida del hombre, de todos los hombres, tiene esa misma dignidad. Todo atentado contra la vida, como el asesinato, el aborto, la tortura, la privación ilegítima de la libertad, los condicionamientos sicolóqícos, morales, espirituales o materiales, que degradan al hombre, constituyen una grave ofensa contra el hombre mismo y su creador.
Canción de cuna ¿Qué tal mamá? Hoy escuché tu voz por primera vez y he tocado tu vientre con mis pies. Nunca te vi, pero imagino que tu cara es como tu voz: limpia y clara.
¿Qué tal, mamá? Hoy te oí discutiendo de a dos con un hombre de ronca voz y llorabas por mi. ¿Qué pasa, mamá?
Decime, decime quién tiene razón, vos sabés de estas cosas, has vivido y yo no;
¿qué va a pasar conmigo? ¿Sabés, mamá? hoy te oí conversando con él. Ya no llorabas. ¡Qué tensa estaba tu piel! Mira, mamá: Yo creía en vos de verdad, pero ahora no sé qué pensar y ya no escucho tu voz. ¿Qué pasa, mamá? Me duele lo que hacen. No les dejes, mamá, o no podré conocerte. No podré hablarte más, nunca más, nunca más estar juntos. . . Me marcho, mamá. ¿Porqué, porqué no me diste una oportunidad? Ni pude defenderme. Rezaré por los dos, ¡Que cortito fue todo! ¿Porqué...? (Esteban Buttice)
6. No cometerás actos impuros
SI, AL AMOR. Nuestra sociedad reclama con urgencia que todos descubramos y vivamos
la SABIDURÍA DEL AMOR. El amor es la mayor fuerza renovadora. Solamente cuando el hombre convierte su corazón, los cambios son permanentes. Es necesario volver a creer en el PODER DEL AMOR.
Debemos AMAR, respetar, hacer crecer nuestra vida y la de los demás.
Todo hombre, por ser hijo de Dios, tiene que ser respetado. No se lo puede tratar como si fuera una cosa o un animal.
A la vida vivida como Dios la pensó la llamamos VIDA DE AMOR.
El ser humano debe vivir esa vida de amor para ser feliz.
Y esa vida exige que TODA PERSONA SEA RESPETADA COMO TAL EN SU CUERPO Y EN SU ESPIRTTU (1 Cor.3, 15-17).
Así como el templo es sagrado, nuestro cuerpo también lo es.
No podemos usar nuestro cuerpo para cometer actos impuros ( falsos, sin amor). No podemos usar la FUERZA DEL AMOR para satisfacer nuestro EGOÍSMO. No podemos convertir a las personas en OBJETOS DE PLACER que se compran y se venden o se alquilan por un rato. . .
Una de las formas de hacer crecer el amor en nuestra vida y en la sociedad es FORMANDO UNA FAMILIA. En ella, el varón y la mujer, en su entrega mutua y fiel, crecerán como personas; y además, serán fuente de nuevas vidas capaces de amar como personas: los hijos. Prepararse con GENEROSIDAD Y PUREZA para esa misión maravillosa, es una tarea fundamental en la adolescencia y juventud.
¿Sé defender en mi y en los demás la vida del amor auténtico? ¿O me expongo a conversaciones, lecturas, espectáculos, compañías, juegos, lugares, etc. que lo corroerán y destruirán?
¿Sé admirar la obra y la belleza de Dios en el cuerpo humano, o me complazco en mirar o pensar cosas obscenas e impuras, que lo rebajan y me obsesionan?
¿Trato de defender el honor y la buena fama de los demás, y de comprender al que ha caído; o lo ensucio más? ¿Soy veraz en mis palabras de amor, o mis palabras son simples tretas para engañar a otro y satisfacer mi egoísmo?
Noviazgo: tiempo para el conocimiento, la amistad y el diálogo. . . ¿O para buscar excitaciones y placeres egoístas? ¿Uso mi belleza, mi fuerza, o mi pinta, para hacer más agradable a los demás mi compañía, o para encandilarlos y seducirlos?
¿Estimo la fidelidad y la estabilidad en la pareja; o creo que uno es más libre cuanto más amores tiene? ¿Trato de comprender y educar mi fuerza sexual, pido ayuda a personas capacitadas para que me orienten?
¿Acepto que la unión sexual exige, para ser HUMANA (entre PERSONAS), MADUREZ y ESTABILIDAD en la pareja y APERTURA A LA VIDA; cualidades que solo se dan en el matrimonio? ¿O solicito o accedo a la mal llamada prueba de amor?
¿Me esfuerzo por evitar e superar e1 egoísmo de la masturbación? ¿Me prostituyo o he prostituido a otro?
7. No robarás
SI, A LA JUSTICIA. Por ella, los hombres hacen respetar sus derechos y promueven sus obligaciones. Es un deber para todos porque antes es un derecho de todos, en razón de la propia dignidad humana.
La justicia da a cada hombre y a cada sector social el acceso a aquellos bienes necesarios para lograr su plena realización tanto en el orden material como moral y espiritual.
En lo que se refiere a los bienes materiales, nadie puede poseer en exceso sin que otros carezcan de lo necesario.
Los demás tienen derecho a esperar de mi lo que yo reclamo a los demás: amor, ayuda, comprensión, perdón, veracidad, honestidad, justicia. . .
La Nueva Civilización del Amor SUPONE El ESTABLECIMIENTO DE LA JUSTICIA SOCIAL como fruto de un auténtico y solidario sentimiento de fraternidad entre los hombres. . y también entre los pueblos.
Robar es NO QUERER COMPARTIR; es sacarle a otro lo que tiene; no darle lo que necesita de mi. Es anteponer mi egoísmo materialista al bien común de la sociedad.
Es explotar al pobre y necesitado e enriquecerme por medios Ilícitos (aunque a veces sean LEGALES.. .) Es negarle a mi pueblo mi capacidad para construir, entre todos, una patria solidaria y fraterna. Es enterrar mis talentos.. .
¿Qué necesitan mis padres, mis hermanos, mis amigos, de mi, y no les doy?
¿Soy responsable y generoso en el uso de mis bienes?
8) dirás falso testimonio ni mentirás
¡SI, A LA VERDAD!. El pecado esclaviza. Cuando el miedo y el egoísmo se apoderan de nosotros, nos esclavizan. Y entonces mentimos. Mentir es no decir la verdad que el otro tiene derecho a conocer. Es no vivir con autenticidad. Es fabricarme máscaras.
¿Engaño con palabras? ¿Soy fanfarrón? ¿O quedo callado por miedo o vergüenza cuando tengo que hablar? ¿permito que se castigue o acuse al inocente? ¿Aparento lo que no soy? ¿Se mantener la palabra empeñada? ¿Soy coherente? ¿O falluto, oportunista, agrandado, traicionero, orgulloso, vanidoso...?
9) No consentirás pensamientos ni deseos impuros
¿Me ayudo y ayudo a los demás a respetar el más sagrado de los compromisos personales, el compromiso del amor? ¿Soy fiel a la persona que amo , mis allá de sus defectos, o dejo de sentirme responsable de ella cuando no satisface mis expectativas y deseos?
¿Sé comprender y perdonar, recrear el amor cada día, aún desde la experiencia de una caída? Amar no es una aventura fugaz. . . es decidirse a compartir TODA LA VIDA CON ALGUIEN...
10) No codiciarás los bienes ajenos.
¡SI, A LA PAZ! Porque la codicia es la raíz de todas las injusticias, opresiones, violencias, tanto personales como entre clases y países.
La paz, lejos de ser una mera ausencia de guerras o conflictos, un orden exterior impuesto por la represión o el miedo, es un IMPULSO y una energía que dinamiza la historia de los pueblos que luchan por la promoción del hombre, de la libertad, de la justicia, de la verdad.
La paz nace de un CORAZON NUEVO, capaz de amar y perdonar, y se extiende a las relaciones humanas y sociales, creando lazos de solidaridad, fraternidad y auténtico desarrollo.
LA PAZ Y LOS JOVENES CAMINAN JUNTOS. (Juan Pablo II)
¿Damos más importancia a las cosas que a las personas? ¿Nos fijamos en lo que aparece, y no en lo que es? ¿Sentimos envidias, celos, rivalidades? ¿Miramos a los demás para ayudarlos a ser felices, o para copiarlos o ganarles? ¿hacemos algo para construir la paz en nuestra
familia, grupo, ciudad...? (Mt. 6, 19-21).
9. 8º estación: La cruz vacía en la capilla
Se presenta la cruz vacía. Se explica el significado de la misma.
Se habla del resucitado.
Se dice que Alguien que sabía muy bien que se habían retirado y porqué, les escribió una carta. Se lee la "carta de Jesús" y en el encabezamiento que dice "querido amigo" se reemplaza la palabra "amigo" por el nombre de cada "seguidor".
Se invita a cada uno a aprovechar este rato para responderle a Jesús, en forma personal, desde lo hondo de nuestro corazón.
Querido Amigo:
Te escribo desde mi cruz a tu soledad, a vos que tantas veces me miraste sin verme y me oíste sin escucharme. A VOS, que tantas veces prometiste seguirme de cerca, y sin saber por qué, te distanciaste de las huellas que dejé en el mundo para que no te perdieras. A vos, que no siempre creés que estoy con vos; que me buscás sin hallarme y a veces perdés la fe sin encontrarme; a vos, que a veces pensás que soy un recuerdo y no comprendés que estoy vivo.
Yo soy el principio y el fin: soy el camino para no desviarte, la verdad para que no te equivoqués y la vida para no morir. Mi tema preferido es el amor, que fue mi razón para vivir y para morir: Yo fui libre hasta fin, tuve un ideal claro y lo defendí con mi sangre para salvarte.
Fui maestro y servidor; soy sensible a la amistad y hace tiempo que espero que me regalés la tuya. Nadie como yo conoce tu alma, tus pensamientos, tu proceder, y se muy bien lo que valés. Sé que quizás tu vida te parezca pobre a los ojos de Dios, que tenés mucho para dar; y estoy seguro que dentro de tu corazón hay un tesoro escondido: conocete a vos mismo y me harás un lugar a Mi. Si supieras cuánto hace que golpeo las puertas de tu corazón y no recibo respuesta.
A veces también me duele que me ignorés y me condenés como Pilatos; otras que me negués como Pedro, y que otras tantas me traicionés como Judas.
Y hoy, te pido paciencia para tus padres, tolerancia para los ancianos, comprensión para todos tus hermanos, compasión para el que sufre, servicio para todos. Quisiera no volver a verte egoísta, orgulloso, rebelde, disconforme, pesimista. Desearía que tu vida sea alegre, joven y cristiana.
Cada vez que sientas que aflojás, buscame y me encontrarás; cada vez que te sientas cansado, hablame, contame. Cada vez que creas que no servís para nada no te deprimas, no te creas poca cosa, no olvidés que yo necesité de un asno para entrar en Jerusalén y necesito de tu pequeñez para entrar en el alma de tu prójimo. Cada vez que te sientas solo en el camino, no olvidés que estoy con vos. No te cansés de pedirme que Yo no me cansaré de darte, no te cansés de seguirme que Yo no me cansaré de acompañarte, nunca te dejaré solo. Aquí a tu lado me tenés, estoy para ayudarte.
Te quiero mucho, TU AMIGO JESUS.
Querido Amigo Jesús, en este día de encuentro, yo quiero contestarte, solo entre Vos y yo, desde lo hondo del corazón...
Misa en comunidad
10. SEGURO DE RUTA
Ahora te sentís comprometido con el Cristo vivo. Querés ser su instrumento. Su testigo. Con la fuerza del Espíritu. Pero sabés muy bien que TU mundo - familia, amigos, colegio, barrio - está ciego, sordo,
mudo y paralítico. Que te tomarán por loco. Que no serás escuchado. Que se burlarán de vos.
Ser cristiano es ser MILITANTE. Es entablar una lucha dura y difícil. PERO POSIBLE.
CRISTO Y YO, MAYORIA APLASTANTE.
1. Qué es ser santo. La Familia cristiana, la Iglesia, es el LUGAR de la Humanidad donde Dios, por el Espíritu Santo, sigue salvando a los hombres del fracaso de no ser hombres.
Al fundar la Iglesia, Jesús le encomienda la misión de anunciar a todas las generaciones el Plan de Dios. Por eso, si la Iglesia, si YO, QUE SOY IGLESIA, he aceptado el Plan del Padre, DEBO VIVIRLO SIN ATENUANTES. Cueste lo que cueste. Hasta el fin.
Debo mostrar a la humanidad cómo se vive la COMUNION PERSONAL con el Padre; es decir, como vive UN HIJO DE DIOS.
Debo mostrar como se vive la FRATERNIDAD UNIVERSAL ("Todo hombre es mi hermano"); es decir, debo vivir y anunciar el MANDAMIENTO DEL AMOR.
Debo mostrar como se pone toda la Creación - el mundo de las cosas - al servicio de TODO el hombre y de TODOS LOS HOMBRES; es decir, debo vivir en actitud de servicio, como Cristo.
En una palabra: DEBO SER SANTO. ( dejar actuar al Espíritu Santo en mi vida).
Esa es mi vocación desde el BAUTISMO. Más ahora, que conozco a Cristo, que he descubierto su plan, que me siento instrumento suyo; que sé que solo hay un CAMINO para la vida de los hombres; y es el Camino del Amor que me hace HOMBRE EN PIE, LIBRE, SOLIDARIO, APOSTOL.
Cristo nos da los medios para no desfallecer en el camino de nuestro ser cada día HOMBRES NUEVOS.
2) Los medios (Jn.15, 1-5)
a. ORACION Siempre. De corazón a corazón. Con palabras o en silencio. Sólo o en comunidad. De amigo a amigo. A la mañana y a la noche. Rosario. Visitas al Santísimo. . .
b. EUCARISTIA. Es el centro de la vida de la Iglesia, de TU VIDA. Cada domingo (sábado), en tu comunidad, con tu grupo, comulgá con Cristo y comulgá con tus hermanos. Y serás fuerte e invencible. Porque Cristo estará con vos, irá viviendo cada día más en vos.
c. PENITENCIA. Y cuando caigás, cuando seas débil, acudí al Cristo del perdón. (Rom.7, 14-20.24-25). Hablá con el sacerdote, planteá tus dudas. No importan tus caídas: importan tus "levantadas". No pretendas cambiar de la noche a la mañana: cambiá un poquito cada día.
d. LIBRO DE LA PALABRA. Usalo todos los días. Aprendé a iluminar tu vida con las palabras de Cristo. Vivirás de verdad. Y podrás ser su PROFETA ( el que dice sus palabras). Lo ideal sería que te reunieras una vez por semana en grupo para aprender a profundizar en el evangelio y compartir la Palabra con tus hermanos.
Eso es lo que haremos hasta nuestro próximo encuentro de todo un fin de semana, EN CASA DE ANANIAS. (CONCRETAR DÍA, HORARIOS...)
e. ESTUDIO. En tres días podés apenas empezar a conocer el Mensaje de Jesús. Los documentos de la Iglesia, los libros escritos por cristianos maduros en su fe, están hechos para ayudarnos a meditar, reflexionar, traducir el Evangelio a las necesidades y situaciones del mundo de hoy. También este "estudio" se puede realizar en grupo. O en el Seminario de Catequesis. Si no estás confirmado, es esencial que te prepares para asumir tu compromiso de testigo en la comunidad.
LA PARROQUIA.
Viví intensamente la vida de tu parroquia. Allí, en contacto con niños, jóvenes y adultos, irás descubriendo cómo es plantada sin cesar, calladamente, la semilla del Reino de Jesús. Descubrirás muchos defectos en las personas que la integran; también en los sacerdotes. Pero no te olvides nunca que TU Iglesia es una Iglesia de HOMBRES. Y a través de esos hombres - limitados, pecadores, - sigue obrando CRISTO.
No creas en los hombres (animadores...), sino en Cristo; y por amor a Cristo, aprendé a amar a los hombres.
2. Hacia un cambio personal.
Ejercitá tu voluntad. No empecés descuidando lo pequeño, porque terminarás traicionando lo grande. La paz, la justicia, la libertad del mundo y de los hombres, dependen de la paz, la justicia y la libertad que vivás CADA DIA en TU hogar, tu estudio, tu grupo de amigos.
Es inútil querer cambiar el mundo, si no empezás por cambiar vos mismo.
Y no olvidés nunca que es DANDO COMO SE. RECIBE. Cuando te sintás cansado, desanimado, con dudas, sin ganas de seguir en el camino de Cristo, abrí los ojos: verás a alguien que te necesita. Ayudalo, animalo, caminá con el; y vos mismo recobrarás la fuerza para seguir adelante, renovado en tu capacidad de amar siempre mas, hasta el fin.
Se explica el Plan de Ruta
Propuesta para PERSEVERAR en la búsqueda y encuentro con Cristo, y en el testimonio comunitario de la fé. Son medios sencillos, pero si los dejamos poco a poco perdemos el entusiasmo y fallamos.
A. CADA DÍA
1. Al despertarme, OFRECERE A DIOS LAS OBRAS DEL DÍA. Le daré gracias por ser su HIJO y su TESTIGO. Pensaré cómo dar testimonio do Jesús en mis actividades del día.
2. Durante el día, puedo visitar el SAGRARIO y rezar el ROSARIO. Si es sábado o domingo, participaré en la MISA DE LA COMUNIDAD.
3. LECTURA y MEDITACION de un pasaje evangélico. Recomendar tener la agenda con las lecturas diarias, o el almanaque litúrgico...Formación personal.
4. Al acostarme, EXAMINARE mi PLAN DE RUTA: ¿Estuve en relación con Dios? Qué hice para formarme como testigo, apóstol y dirigente de Cristo? ¿Qué testimonio di de Cristo a mis hermanos? ¿En qué le fallé? ¿Qué propósitos concretos puedo hacer para mejorar mi Ruta?
A. CADA SEMANA:
1. Alimentaré mi vida cristiana participando en la Misa de mí Comunidad parroquial.
2. Me reuniré en lo posible en GRUPO DE AMIGOS CRISTIANOS para
+ ORAR juntos con el Evangelio
+ REFLEXIONAR sobre temas importantes para los miembros del grupo (FORMACION).
+ ACCION. Planificar nuestra participación en actividades de servicio o evangelizadoras.
+ REVISION de las acciones emprendidas. ¡O.R.A.R.!
B. SIEMPRE QUE SEA NECESARIO:
Participaré en reuniones de formación, retiros, encuentros, etc. Cooperaré en el APOSTOLADO ORGANIZADO de mi Parroquia.
Según sean las OPCIONES que realicemos hoy, será la SOCIEDAD del mañana. Llevamos en nuestras mentes, corazones y cuerpos el GERMEN de la futura humanidad, la nueva Civilización es una gran posibilidad, y por eso mismo una EXIGENTE RESPONSABILIDAD.
Ha llegado la hora, para nosotros, de asumir este magnifico desafío. Seamos constructores de un mundo mejor. Creamos en la PAZ y edifiquémosla. Creamos en la JUSTICIA y defendámosla. Creamos en la VIDA y protejámosla. Creamos en la VERDAD y proclamémosla. Creamos en el HOMBRE y hagamos de nuestra vida un canto al amor. practiquemos el amor cristiano y llevémoslo a. los ambientes, lugares de trabajo, estudio y diversión. VIVAMOS LA SABIDURIA DEL AMOR. Creamos en Dios. Creamos que Dios ama infinitamente a cada hombre y que precisamente por ese Amor El es capaz de renovarnos por dentro.
Aceptemos el riesgo de ser NOSOTROS MISMOS, frente a una sociedad que busca utilizarnos. Frente a las corrientes y modas que quieren masificarnos, seamos nosotros mismos. Busquemos incansablemente afirmar lo que en verdad somos: hombres y mujeres, jóvenes, llamados a la perfección, capaces de luchar por la justicia, el amor y la paz.
Asumamos esta empresa con espíritu de sacrificio y renuncia, de compromiso y oración. Unamos los corazones y las voces con todos los cristianos de América Latina, y digamos con ellos:
1. Amo a Dios Padre, y creo que El conduce nuestra historia.
2. Amo al Señor Jesucristo, y según su estilo quiero vivir entre mis hermanos.
3. Amo al Espíritu Santo, y creo que El anima el servicio en la Iglesia.
4. Amo al Hombre y busco promover su derecho a vivir con dignidad.
5. Amo la Vida, y la defiendo contra todo tipo de violencia.
6. Amo la Verdad y quiero proclamarla en todas mis acciones.
7. Amo la Justicia y quiero instaurarla en todos los ambientes.
8. Amo la Libertad, y lucho contra toda forma de esclavitud.
9. Amo la Paz, y busco la integración entre nuestros Pueblos.
10. Amo a los pobres y a los débiles, y promuevo un mundo solidario con ellos.
Y me comprometo a trabajar en mi vida personal, en mi familia y en la sociedad, para construir la Civilización del Amor, con la ayuda de María, Madre y Señora de América Latina
11. Construir sobre roca (Seguro de ruta)
Animador: Cuando Jesús anunció el Reino, lo hizo por medio de parábolas, es decir, por medio de comparaciones tomadas de la vida de la gente. Recibamos un ladrillo, cal y arena:
Jesús comparó el Reino con una casa. Todo el mundo podía entender un len guaje tan sencillo, tan usado todos los días. Vamos a contar entre todos cómo se edifica una casa, cómo se hacen los cimientos...
Recibamos la imagen de Jesús: Él vino para abrirnos la puerta de la Casa del Padre.
Recibamos una Jarra con agua: Por el agua del bautismo, entramos a la casa de los hijos de Dios.
Cantamos juntos... Vamos a conversar todos juntos sobre la edificación de una casa.
- ¿Cómo se elige el terreno para hacer una casa? ¿Qué pasa si el terreno es flojo, si está mal rellenado?
- ¿Por qué es tan importante que el terreno sea firme, seguro?
- ¿Qué peligro corre la familia, las personas que viven en esa casa, si está edificada sobre terreno flojo?
- ¿En qué se parece nuestra vida al terreno donde está edificada una casa? ¿Cuándo podemos decir de una persona que "edificó su vida sobre terreno flojo, por eso le pasa lo que le pasa"?
(El animador deja el tiempo suficiente para que todos se expresen.)
El terreno donde edificamos nuestra casa o nuestra vida son todos los valores, las costumbres buenas, las obras de amor al prójimo, la solidaridad que vamos haciendo como una manera de vivir, la comunidad que vamos construyendo.
Recibamos ahora el libro de la Palabra de Dios. Extendamos nuestras manos hacia la Palabra de Dios y respondamos a cada invocación: Tu Palabra, Señor, es la verdad, fortaleza de mi vida.
- Creemos, Señor, en tu Palabra; Palabra de Vida para el pueblo...
- Creemos que la Palabra de Dios ilumina nuestras vidas...
- Creemos que la verdadera fe en la Palabra de Dios se demuestra con las obras...
Cantamos juntos...
Lector: Lectura del santo Evangelio como lo narraba la comunidad de Lucas (Lucas 15,8-10).
¡Es Palabra del Señor! Todos: ¡Gloria a ti, Señor!
Reflexionemos un poco sobre este texto.
a) ¿A qué se parece el discípulo de Jesús?
b) ¿Cuál es la comunidad que tiene cimientos fuertes: la que lee la Palabra de Dios o la que pone en
práctica la Palabra? ¿Por qué?
c) ¿Qué enseñanza transmite Jesús a su comunidad con esta parábola de los cimientos de la casa?
d) ¿Qué nos está enseñando hoy a nosotros?
Conocemos más e tiempo de Jesús (El animador utiliza un afiche o imagen del país de Jesús.)
El país de Jesús es muy montañoso; las casas de los pueblos están edificadas en las laderas de las montañas.
En otoño se producen lluvias torrenciales que sacan la tierra y la arrastran, provocando la caída de casas que no estaban bien cimentadas. Jesús seguramente ha visto muchas casas derrumbadas por estar edificadas sobre la arena y no sobre la piedra de la montaña.
• El discípulo de Jesús se parece a un hombre sensato que construyó su casa sobre la roca.
• La comunidad cristiana que tiene cimientos fuertes es la que lee la Palabra de Dios y la pone en práctica, porque conocer la Palabra no basta; es necesario vivir lo que esa Palabra dice.
• Con esta parábola Jesús quiere enseñar a su comunidad que esta no debe cimentarse sobre una espiritualidad superficial o sólo sobre el amor fraterno. Es necesario que la fe una a la comunidad, pero una fe auténtica que se alimenta de la lectura de la Palabra y de las obras inspiradas en la misma. Esta enseñanza vale hoy para cada uno de nosotros.
Esto que sucede en la vida del pueblo, le sirve a Jesús para enseñar algo del Reino a su comunidad:
Cuando vengan las dificultades, cuando llegue el momento de la persecución, la comunidad va a resistir solamente si está asentada firmemente sobre la Palabra de Dios.
Pero la comunidad se sostiene sobre la Palabra de Dios cuan do se acostumbra a ponerla en práctica.
El Reino de Dios es una práctica de amor, justicia, solidaridad, servicio.
Celebraci6n y compromiso
* Momento de oración personal
Vamos a escuchar ahora dos lecturas muy breves de la Palabra de Dios; una de Jesús y otra de Santiago:
"¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso esa fe puede salvarlo? ¿De qué sirve si uno de ustedes, al ver a un hermano o a una hermana des nudos o sin el alimento necesario, les dice: 'Vayan en paz, caliéntense y coman', y no les da lo que necesitan para su cuerpo? Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta'." (Santiago 2,14-17)
"Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: 'Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte'. Pero él les respondió: 'MI madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican'." (Lucas 8,19-21)
A la luz de esta Palabra ¿Qué hemos aprendido hoy del Reino de Dios para nuestras vidas y para la vida de la comunidad?
* Momento del gesto simbólico
Vamos a hacer un cuchicheo pensando cuál es el terreno en el que hemos edificado nuestras vidas, la de nuestra familia, la de nuestra comunidad.
Vamos a escribir en unas tiras de papel las cosas que ayudan a edificar nuestra vida sobre terreno firme.
Y en otras tiras vamos a escribir las cosas que hacen que nuestra vida esté asentada sobre terreno flojo.
El animador espera el tiempo suficiente.
Luego coloca las tiras con las cosas que hacen insegura nuestra fe, nuestra vida, en un montón de arena; y las tiras con las cosas que hacen segura nuestra vida, sobre ladrillos o piedras.
Así dirá Jesús a su comunidad:
"Todo el que escucha mis palabras y las pone por obra, unido en comunidad de hermanos, ha comenzado a construir el Reino, cimentándolo en el Dios de la misericordia, de la justicia y el derecho. Pasan los años y avanzan las sociedades del bienestar y del placer, haciendo que las personas sean cosas que producen y consumen. Soplan vientos fuertes que invitan a buscar los propios Intereses, olvidados de los pobres.
• Cayó la suave y adormecedora lluvia de las propagandas llevando a la gente a tener, tener, tener siempre más y pasarla bien.
Pero el proceso del Reino siguió firme porque la comunidad tenía su cimiento en las obras de solidaridad, misericordia, justicia, igualdad y amor.
Para que nuestras comunidades sean como casas cimentadas en la Palabra de Dios, vamos a rezar:
Padre Nuestro... Cantamos todos juntos...

